La responsabilidad de ofrecer alternativas en seguridad ciudadana.

Ya por mucho tiempo los sectores progresistas han estado ausentes de las propuestas efectivas y soluciones aplicables para enfrentar el desafío de la seguridad. No hemos sido capaces de generar propuestas de seguridad electoralmente atractivas, pero por sobre todo aplicables y eficientes en la práctica. De alguna forma, este silencio nos ha transformado en cómplices del crecimiento del populismo de la mano dura, el cosismo y la proliferación del sentido común para enfrentar problemas que requieren de estrategias mucho más complejas y multidimensionales. 

Es por esto que urge que abordemos juntos los verdaderos desafíos en seguridad ciudadana. Esto nos obliga a abandonar una serie de tabúes, cálculos políticos y miedos que han impedido que pensemos y generemos propuestas viables. Tan peligroso como el populismo de la mano dura, que ha llegado a proponer toques de queda, controles de identidad a menores de edad e incluso la participación de las FFAA en labores de seguridad, lo es también el “buenismo” extremo, que ha generado sensación de impunidad y fracturado el Estado de Derecho. La ciudadanía no puede esperar que se resuelvan una serie de ineficiencias generadas por el fracaso de modelos económicos, políticos y sociales para vivir seguros. La seguridad es un derecho humano y debe transformarse además en garante para que las personas puedan vivir en libertad. 

Objetivos y fundamentos de la academia de seguridad ciudadana.

El objetivo central es el de entregar herramientas para mejorar el diseño y ejecución de acciones y políticas públicas para garantizar la seguridad de las personas centrándose en el análisis de evidencia y la aplicación responsable de soluciones. Ayudamos a que diversos líderes puedan articular debates, gestionar pensamiento conjunto, diseñar y ejecutar políticas de seguridad ciudadana desde una perspectiva progresista. 

Objetivos y acciones particulares:

1.- Desenmascarar el fracaso de las políticas de mano dura impulsadas por el Gobierno y el oficialismo (rondas masivas, toque de queda, controles preventivos de identidad a menores, inclusión de FFAA en labores de seguridad ciudadana, etc.) y que no tienen impacto real en la disminución de la inseguridad. 

2.- Estudiaremos y analizaremos las mejores prácticas y programas exitosos que ha implementado el progresismo a nivel nacional e internacional con resultados efectivos en disminuir la inseguridad en territorios locales, regionales y nacionales. 

3.- Construiremos un acercamiento y un marco teórico respecto a como nos debemos hacer cargo de abordar la problemática de la seguridad ciudadana para construir el discurso del progresismo dado su abandono histórico de la temática. 

La Academia de Seguridad Ciudadanase centra en la seguridad ciudadana como un derecho y no un privilegio.  En una sociedad abierta, tolerante, libre e igualitaria, debemos partir por poner la persona al centro revalorando la seguridad como otra cara del derecho a la libertad de las personas ante amenazas, más que como la canonización absoluta del derecho a la propiedad privada. Nos proponemos terminar con la identificación de la seguridad con los delitos de pobres a ricos y forjar una mirada más amplia del delito incluyendo los de “cuello y corbata” y por sobre todo los cabecillas de las estructuras criminales.

Entendemos que, obligatoriamente, hablar de seguridad en Chile es hablar de desigualdad. La focalización policial sobre zonas de menos recursos junto con la desproporción en las penas y otras medidas, han generado que la investigación, control y el castigo se hayan transformado en expresiones de desigualdad, incluso que la cárcel se transforme en una extensión de la pobreza. Por ejemplo, los delitos cometidos para generar ingresos en Chile explican el 83% de ingresos femeninos a la cárcel. Pero por, sobre todo, cuando miramos la acción y despliegue policial junto con sus resultados, observamos que, en el modelo actual, las comunas con mayores recursos reducen los delitos violentos prácticamente de la forma opuesta que las comunas con menos recursos los suben. Las políticas de seguridad están transformando zonas de sacrificio utilizando a las policías como fronteras de control social que contienen la inseguridad esquinada donde viven quienes menos tienen. 

La academia se sustenta en cuatro principios básicos: 1) la seguridad como el derecho a vivir seguros; 2) la seguridad como corresponsabilidad y un bien público; 3) la seguridad como garante del bienestar y la convivencia; y 4) la importancia de ofrecer alternativas reales de desarrollo. Los pilares centrales para pensar y elaborar propuestas de política pública desde nuestro enfoque son la prevencióncontrol reacciónrehabilitaciónreinserción.

Sobre la academia de seguridad ciudadana de Chile 21.

La Academia de Seguridad Ciudadana de Chile 21en su primera versión estará enfocada en los próximos candidatos a concejales/as, alcaldes/as y gobernadores/asde lo que hoy se instala como la oposición al populismo de la mano dura y el control. Los talleres estarán en manos de dirigentes sociales, practicantes y expertos en seguridad ciudadana.

La Academia cuenta con una serie de formatos de perfil territorial y temático que serán implementados en forma presencial y a distanciadependiendo de las etapas y realidades puntuales. Esta se extiende desde agosto del 2019 hasta el segundo semestre del 2020. En agosto del 2019 se inicia la etapa de preparación de contenidos y difusión de material a los interesados para luego iniciar las etapas de capacitación presencial. 

En el mes de julio del 2019 se iniciará el proceso de inscripción y envió de documentos de preparación, junto con la calendarización de los encuentros y talleres. Los módulos de trabajo serán 1) Análisis de datos, tendencias y fundamentos básicos; 2) Buenas prácticas, diseño y aplicación de políticas de seguridad; y 3)Comunicación de la seguridad, mensajes y gestión en medios.

Para inscribirse y obtener el primer documento de trabajo, te invitamos a llenar el formulario a continuación:

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