En busca del rumbo perdido

Publicado : 18 Octubre, 2011 en Portada, Voz Chile 21

Por Cristian Fuentes

Luego de dieciocho meses, el gobierno de Sebastián Piñera no tiene muchos éxitos que mostrar en política exterior. Su desempeño se resume en una mezcla de continuidad con lo realizado por la Concertación y de errores no forzados, que han puesto al país en un incómodo rincón del que trata pero no puede salir.

Reubicarnos en una posición internacional acorde con nuestras condiciones e intereses, requiere contar con una Cancillería moderna, capaz de desplegar una política exterior de Estado, orientada por objetivos nacionales claramente definidos y sostenida por consensos básicos, no artificiales, ni impuestos, sino fruto del más amplio diálogo, de la participación plena de la sociedad y de la transparencia en la toma de decisiones.

Para recobrar el rumbo perdido es necesario recordar que el ámbito más importante de la acción exterior de un país es su vecindario. Y nadie puede aislarse, o hacer de las diferencias una doctrina, manteniendo conflictos de la entidad que poseen los desacuerdos con Bolivia. Por eso, es necesario trabajar en soluciones de mutuo beneficio, pues de una mejor convivencia depende parte del progreso de ambas naciones, en especial, de nuestras regiones del norte.

Pero, esto es viable solo si se articula en un esquema que incluya a los demás vecinos, ya que acercarse a uno no puede ser a cambio de alejarse del otro. Por importantes que sean los negocios, fortalecer los vínculos con Perú, Bolivia y Argentina demanda una visión más integral, que mediante un esfuerzo de aproximación en todas las áreas, elimine desconfianzas, inercias e incertidumbres y profundice los lazos asociativos, incrementando actividades comunes, avanzando en la agenda bilateral y despejando trabas burocráticas que impiden a los actores reales establecer una mayor cooperación.

Cualquier iniciativa requiere acercarse a Brasil, potencia emergente con quien debemos construir una alianza sólida, aunque flexible, habida cuenta de las múltiples asimetrías existentes. Una de las instancias disponibles para realizar esta tarea es UNASUR, espacio donde podemos trabajar coordinadamente los asuntos sudamericanos.

Por último, una buena forma de utilizar estos puntos de referencia sería retomando el proyecto de convertir a Chile en puente y plataforma de servicios para el Cono Sur. Nuestro país rentabilizaría sus puertos y las ventajas conseguidas en los Tratados de Libre Comercio, a través de la conquista conjunta de los enormes mercados del Asia.

Publicado en “El Dínamo” el 18 de Octubre de 2011