Una nueva postergación

Publicado : 28 Septiembre, 2011 en Prensa

Por María de los Angeles Fernández

La aprobación del posnatal no supondrá una revolución para las condiciones de vida de las mujeres. El tenor del debate, junto con poner el acento en los derechos de los niños, de suyo importantes, postergó otro aspecto, de corte estratégico para la autonomía femenina: las responsabilidades de ambos sexos en la crianza y el cuidado. Se esperaba que esta mirada corriera por cuenta de las fuerzas progresistas, y de la Concertación en particular, al interior del Congreso. ¿No son ellas acaso las que históricamente han abogado por la igualdad de género? Por tanto, que la iniciativa vaya a tener consecuencias negativas en la futura empleabilidad femenina es casi una suerte de profecía autocumplida.

Lo anterior no es un hecho aislado. En materia de igualdad de género, Chile mantiene deudas en asuntos de participación laboral y política, junto con un lugar internacional de expectación. No solamente es de los pocos países que han tenido una mujer Presidenta, sino que ella encabeza un organismo pionero, como es la ONU-Mujeres. Newsweek acaba de publicar el “2011 Global Women’s Progress Report”. Si Chile se lo propusiera, podría aparecer entre los veinte mejores países para vivir como mujer. No es inalcanzable, si pensamos que Rumania o Filipinas integran dicho grupo.

 

Pero, paralelamente, se observan fenómenos preocupantes. A pesar del significativo número de figuras femeninas, algunas de ellas ex ministras, solamente Carolina Tohá detenta un rol político de primera línea. Por estos días, lideró una ofensiva para dar por superada la Concertación y avanzar hacia un nuevo referente. Pero la discusión sobre la política de alianzas es un campo donde, al parecer, las mujeres no tienen nada que decir, siendo nuevamente postergadas. No es nada personal, sólo que no integran las directivas partidarias. La DC, el PS y PPD no cumplen con la medida autoasignada de cuotas femeninas en dichas instancias. Y, curiosamente, este debate ha permitido en cambio la reaparición de figuras masculinas que son la antítesis de la cacareada renovación política.

 

Se supone que viene por delante, no sin tensiones, la construcción de un referente opositor amplio, que aspire a un proyecto histórico de transformación que enfrente todas las desigualdades. Es una oportunidad para que el progresismo renueve un compromiso más efectivo que retórico con la igualdad de género, haciendo suya la afirmación del ex secretario general de la ONU Kofi Annan: “No hay herramienta más efectiva para el desarrollo que el empoderamiento de las mujeres”.