El horizonte de las AFP: pensiones malas e inciertas

Publicado : 15 Septiembre, 2011 en Portada, Prensa

Por Eugenio Rivera

La concentración de la atención de ciudadanía en la agenda educacional y el silencio de las autoridades del sector ha permitido que la grave situación del sistema de capitalización individual pase desapercibida. En efecto, como se sabe los ingresos de los jubilados en este sistema están asociados a la densidad de las cotizaciones (esto es la proporción de la vida en edad de trabajar en que un individuo efectúa cotizaciones al sistema previsional) que depende del acceso al empleo que tuvo la persona a lo largo de su vida laboral, el nivel de esas cotizaciones y la rentabilidad que obtienen los fondos a lo largo del período. Estudios considerados por el Consejo asesor presidencial para la reforma previsional del 2008 establecieron con bastante certeza la relación entre rentabilidad alcanzada por las cuentas individuales y la jubilación a que pueden aspirar los futuros jubilados: para alcanzar una jubilación equivalente al 70% de lo que fue el salario es necesario que los fondos renten un 5% real anual. Si esa rentabilidad es sólo 4% la jubilación va a ser apenas superior  al 50%. Si no es más que un 3% la jubilación va a ser de sólo 40%.

Para mantener tranquila a la ciudadanía, las autoridades se refieren poco al tema, presentan sólo los resultados del último mes junto con una declaración de la ministra del Trabajo señalando que lo ocurrido no es importante y que hay que mirar la evolución en el largo plazo. Es así como la prensa anunció el día lunes 12 de septiembre que el Fondo A había caído en el mes de agosto en un 6,3%, el Fondo B en un 4%. Esto significa que si usted había acumulado 10 millones de pesos y los tenía en el fondo A, luego de un mes usted tiene menos de 9,4 millones de pesos (el único Fondo que tuvo un buen desempeño fue el Fondo E, el menos riesgoso, que obtuvo una rentabilidad positiva de 3,4). Como de costumbre y en ausencia de la ministra del Trabajo, el subsecretario de la Cartera señaló que no había de que preocuparse.

Para completar la operación “calma” las autoridades muestran cifras según las cuales la rentabilidad en los principales fondos se mueve entre un 5 y un 8%. Pareciera, en consecuencia, que no hay de qué preocuparse.

¿Cuál es la situación si se toma la rentabilidad en los últimos 6 años en que hay años muy malos pero también muy buenos (en el año 2009, el Fondo A rentó un 44%). Para responder esta pregunta calculamos la rentabilidad de los distintos fondos para los 12 meses transcurridos entre agosto y julio de cada año (sin tomar en cuenta la grave caída de la rentabilidad en el mes de agosto mencionada). En el caso del Fondo A, el más riesgoso, el promedio anual de rentabilidad para el período agosto 2005 y julio 2011 alcanza un 5,06%, esto es muy por debajo de lo que muestran los cuadros oficiales que publican las autoridades. El resto de los Fondos presenta rentabilidades menores hasta alcanzar un 3,66% en el caso del Fondo Tipo E.

Cabe considerar que para tener una visión precisa de la rentabilidad de las cuentas individuales es necesario restar de la cifra indicada las comisiones que se pagan a las AFP que es de donde ellas obtienen sus altas ganancias. Para dar cuenta de esta situación se ha calculado que es necesario restar un punto a la rentabilidad indicada. Esto implica que la rentabilidad neta relevante para las cuentas individuales en el período analizado se ubica entre 4% y 2,66% lo cual sugiere que las rentabilidades a lo largo del período laboral se están acercando peligrosamente a una rentabilidad promedio global de 3% que genera jubilaciones que no superarán el 40% de los salarios medios recibidos durante la época laboral, muy por debajo de la promesa con que se impuso el sistema de capitalización individual.

El análisis realizado deja además en evidencia que la rentabilidad de los Fondos varía mucho de un año a otro. Eso significa que el monto de la jubilación que reciba cada individuo depende críticamente del año que se incorpora al mercado laboral. Según especialistas del Banco Mundial, entre las distintas generaciones se constatan grandes diferencias de rentabilidad para sus ahorros. Si esto se suma a las consideraciones anteriores, las pensiones serán  bajas y además, si usted es quemado y le toca una mala combinación de años será peor.