La gran posibilidad de Humala

Publicado : 19 Abril, 2011 en Prensa

Por Alfonso Nespolo | Integrante del Taller Internacional de la Fundación Chile 21

Durante la primera vuelta electoral de Perú, y con el 97% de los votos contabilizados, el candidato Ollanta Humala logró el 31,8 %; Keiko Fujimori, 23,5 %; Kuczynsky, 18,4%; Toledo, 15,5%; y Castañeda, un 9,8%. Otros candidatos sumaron un 0,77%. En tanto, los blancos fueron 8.9% y los nulos 2,8%.

Keiko Fujimori
En principio es la candidata del “modelo” económico vigente, la que debiera recibir la mayor parte del apoyo de la derecha y centro derecha peruana. Hacia ella debiera irse la votación sustancial de Kuczynsky y de Castañeda y parte de la de Toledo. Uno de los líderes más importante de su alianza es Rafael Rey, jefe del partido Renovación Nacional (derecha) y miembro del Opus Dei.

Teniendo más seguro el voto de derecha, su campaña debiera dirigirse a los sectores más populares de Toledo y Humala. Va a tener que ponerse todavía más asistencial (populista).

Su votación (cerca del 24%) es un voto identificado con lo que fue el gobierno de Fujimori padre. Gran votación, pero rígida. Limitada por el gran rechazo del resto de la ciudadanía. Para crecer, Keiko debe “separarse” de su padre, debe “condenar” los excesos cometidos en el gobierno de Alberto Fujimori, debe mostrar un programa propio.

Sin embargo, debido al enorme impacto de la delincuencia, de la inseguridad ciudadana peruana, su autoritarismo y proclamada mano dura contra el crimen debieran aportarle votación. Por lo mismo su alegato respecto al triunfo contra el terrorismo en el gobierno de su padre también le aportará.

Ollanta Humala
Parte en mejor posición que en 2006 para la segunda vuelta. Aquella vez obtuvo el 30.6% en primera vuelta, ahora el 31,8. Hoy la diferencia con el segundo más votado es mayor: 6,3% en el 2006 y 8,3% en el 2011.

Debiera recibir gran parte de la votación de Toledo. La candidatura de Humala ha “deslizado” la posibilidad de “cogobierno” en algunas áreas con la gente de Toledo, quien es el único que mantiene un partido político estructurado (Perú Posible) y una representación parlamentaria disciplinada, por eso sería más fácil para Humala un acuerdo que asegure gran parte de los votos de ese sector. Toledo, el principal opositor de Alberto Fujimori, y fue quien indultó a Humala de su intento de golpe para derrocar la dictadura de Fujimori

Humala se ha manejado mucho mejor que Keiko en los días posteriores a la primera vuelta, y con gran difusión de sus intenciones: garantías de “someterse” a la institucionalidad (cambios a la constitución sólo dentro de las actuales leyes, respeto a los TLCs, estabilidad en la relación con los EEUU, etc.), contactos con las candidaturas derrotadas (intensas con Toledo, también con Castañeda)

La reconocida influencia del gobierno (y principales políticos brasileros en el poder) se ha transformado en la mejor “prueba de blancura” de Humala. Alvaro Vargas Llosa ya ha identificado su futuro gobierno con la “forma” Lula. Su padre (Mario) no lo ha hecho peor. La separación con la Venezuela de Chávez también ha sido categórica para los votantes. También influye en la idea de su “sometimiento” al sistema el que no tendrá el control del congreso.

El grupo que rodea a Humala es mucho más conocido, preparado e idóneo (y así es identificado) que el de Keiko.

Comentarios finales
La moderación convincente que ha mostrado Humala (que garantiza a los sectores de centro su “cooptación” al sistema) es uno de los factores que le va a permitir el triunfo en segunda vuelta.

Es posible que en las próximas semanas se imponga la intención de exigirle a Humala un pacto de garantías (algo similar a lo que la DC exigió a Allende en 1970). Kuczynsky ya ha mencionado un “Pacto por el Perú”. Sería el mejor certificado de su segura elección.

A sólo 43,9% alcanzan las tres candidaturas (Kuczynsky, Toledo y Castañeda) de lo que se ha llamado el modelo económico y sistema político peruano. Este ha tenido un voto mayoritario de protesta.

Las FFAA peruanas son un importante factor. El personal activo, en retiro y familiares directos suman más de un millón de votos. Como algunas otras FFAA de la región, las peruanas tienen un alto grado de corporativismo y autonomía.

Humala es fuerte en los militares más nacionalistas, en aquellos que reivindican la figura del general Velasco Alvarado, esto es, sectores fundamentalmente del Ejército. Tendrá apoyo en los que desean la modernización y equipamiento de las FFAA en función de hipotéticos conflictos con países vecinos, especialmente Chile.

En cambio Fujimori apelará a las prebendas, buenas remuneraciones y alto nivel social y político que alcanzaron los militares en el plano interno en el gobierno de su padre (nunca ha habido tantos generales en el Perú como en el tiempo de Alberto Fujimori).

Keiko para intentar compensar la cercanía con Chile que tuvo su padre debió seguir a Humala en la exigencia de perdón a ese país.

Keiko también debiera tener más apoyo de los EEUU porque mantendrá a las FFAA en la guerra contra las drogas y la subversión con fuerte presencia de fuerzas norteamericanas.

La presencia brasilera en la candidatura de Humala constituye la mayor proyección política de Brasil en la región hasta ahora. Sus esfuerzos serán considerables para asegurar la elección en segunda vuelta. Puede ser también una especie de “gallito” con los EEUU, un intento de mostrar su conducción en Sudamérica.