TÉNGASE PRESENTE: La gran frustración

Publicado : 20 Mayo, 2011 en Portada, Téngase Presente

La gran frustración

Por Francisco Vidal, en representación de la Fundación Chile 21

El 21 de mayo, Sebastián Piñera le rendirá cuenta al país de lo efectuado durante el año y medio que lleva de mandato. Si nos abocamos al tema de lo social, al objetivo de hacer de Chile un país más justo, obviamente que lo que ha provocado y provocará la agenda social del gobierno es una gran frustración. Es cosa de ver el postnatal, un proyecto estrecho que no asumía el desafío de fondo. El Chile de hoy está en condiciones de universalizar el derecho al pre y postnatal al 100% de las mujeres en esa condición. Lo vemos en el proyecto del 7% a los jubilados, en el que se cubre un poco más de la mitad del millón y medio de pensionados. Lo vemos en el ingreso ético familiar, que cubre solamente una parte de los extremadamente pobres en Chile.

La marca que va dejando el actual gobierno en materia social no es otra que la frustración. El resultado: más gente queda insatisfecha porque el aviso no se condice con la realidad. Pero ¿por qué pasa esto? Porque, para avanzar en un gobierno con un sello de justicia efectivo, en el que las políticas sociales dejen de ser cosméticas, se requiere un nuevo pacto fiscal. Sin ello, sólo se puede ofrecer frustración. Para muestra un botón: en el postnatal, el gobierno se resistió a la ampliación del tope de 30 a 66 UF, argumentando que no tenían los US$ 35 millones que cuesta, suma que equivale al 10% de las utilidades de uno de los bancos más importantes de nuestro país en los meses de enero, febrero y marzo de este año. El programa social de Piñera y sus cuatro proyectos emblemáticos tienen un costo fiscal de  US$ 550 millones, equivalentes al 2% de las utilidades obtenidas el año pasado por los 20 grupos económicos más grandes de Chile.

En consecuencia, habrá un 21 de mayo sin frustraciones cuando el país de un salto más a ser una sociedad más justa. La condición básica para que eso ocurra es un ajuste tributario sólo a las grandes empresas, lo que permitirá financiar responsablemente el avance sustantivo y universal de nuevos derechos para una vida mejor.