¿A dónde va la Defensa Nacional? (I)

Publicado : 03 Marzo, 2011 en Portada, Prensa

Por Gabriel Gaspar | Director Programa Análisis de Coyuntura – Fundación Chile 21

En las últimas décadas, junto con el aumento de nuestro potencial económico, los logros en la convivencia nacional, y una profunda modernización de nuestras FF.AA., hemos construido un significativo posicionamiento internacional y contribuido a la confianza mutua en la región. Chile cambió su estatura estratégica aportando a la paz y la estabilidad. Es un logro de todos, un logro de la democracia que debemos defender.

Entre los desafíos que debe enfrentar nuestro sistema de defensa está la implementación de la reforma que perfecciona la estructura del ministerio, ley dictada durante el gobierno de la Presidenta Bachelet. Resulta prioritaria la puesta en marcha de la nueva Subsecretaría de Defensa y el nuevo Estado Mayor Conjunto.

A un año del gobierno, desgraciadamente, no se ven frutos en este ámbito. La estratégica Subsecretaría de Defensa carece de personal y presupuesto. El Estado Mayor Conjunto no logra instalarse a plenitud, y ha demorado en definir su nivel dentro de la estructura. En cambio, la Subsecretaría de las FF.AA., encargada de los procesos administrativos, controla los recursos de personal y financieros del ministerio. Junto a lo anterior, en los últimos meses se ha despedido a expertos civiles que demoró años formar.

Adicionalmente, asombra el desproporcionado relieve comunicacional otorgado a faltas administrativas que, siendo importantes, no constituyen, obviamente, la práctica predominante de nuestras FF.AA. Sin embargo, la espectacularidad comunicacional que se otorga a estos hechos alimenta desconfianzas que en gran parte habían sido superadas.

Asimismo, extraña que se hagan verdaderos “lanzamientos” de iniciativas como la derogación de la Ley del Cobre, pero sin presentar alternativa. Tampoco se desahucia o respalda el proyecto que se gestó en meses anteriores. Pareciera una “refundación” más comunicacional que de contenido.

El ministerio es el órgano político estratégico por excelencia de nuestra Defensa; sus prioridades son la elaboración de nuestra política de defensa y su implementación. La elaboración minuciosa de nuestra planificación primaria y secundaria. Para ello, la autoridad debe asumir que la Defensa es por esencia nacional.

La fuerza de la institucionalidad radica en su impersonalidad. Más aún cuando se trabaja tras objetivos nacionales de largo plazo. Implementar la nueva estructura de Defensa y, sobre todo, prevenir una eventual crisis vecinal debieran ser los reales contenidos de la “nueva doctrina” en la Defensa Nacional.

Publicado en “La Segunda: blog-Ideas en los Think Tank” el 2 de Marzo de 2011