TÉNGASE PRESENTE: “Un presidencialismo de minorías”

Publicado : 18 Marzo, 2011 en Portada, Téngase Presente

Un presidencialismo de minorías

Por Gabriel Gaspar

Transcurrido el primer año de la administración Piñera, se han instalado dos tendencias novedosas en nuestro sistema político.

La primera es que estamos en presencia de un gobierno que ha perdido la aprobación mayoritaria de la ciudadanía.  No sólo respecto al peak del rescate minero, sino también al 52% que lo eligió.  Su gobierno también va a la baja.

Pero si tomamos en cuenta el “voto duro” de la derecha (entre 35 y 40%), podemos advertir que esta tendencia a la baja del oficialismo tendrá un tope.  Eso sí, por primera vez tendremos un régimen presidencial que no gozará de mayoría ciudadana ni parlamentaria.  Con un 40% se puede gobernar, y el discolaje de las bancadas puede permitir mayorías parlamentarias que deberán eso sí, ser construidas caso a caso. 

A su vez, la experiencia del primer año enseña que el Presidente es claramente Jefe de Gobierno, que tiene dificultades para erigirse en Jefe de Estado y muestra poco entusiasmo en ser líder de la coalición de gobierno.  Su principal desafío interno es la desafección de la UDI y el haber instalado prematuramente la disputa por la sucesión.

La segunda tendencia novedosa es que si bien crece la desafección ciudadana al Gobierno, esto no se traduce en un incremento del apoyo a la Oposición, especialmente a la Concertación que parece marcarse sola. 

La única hipótesis explicatoria es la instalación de un malestar ciudadano, de una frustración creciente con las elites tradicionales que han hegemonizado la política en los últimos años.

Ahora, si bien el gobierno no atina y la oposición menos, la sociedad no duerme y reacciona cuando algunos de sus intereses son afectados.  Punta Choros, huelga mapuche, protesta magallánica, rapa nuis, son todas demostraciones de movilizaciones diversas y dispersas, pero que generan liderazgos propios y no tradicionales.  Todo indicaría que en los próximos meses tendremos más demostraciones de este malestar ciudadano.

Así, con un régimen férreamente presidencialista, viviremos este año en el contexto de un presidencialismo de minorías.