Respuesta a Velasco

Publicado : 17 Abril, 2011 en Portada, Prensa

Continuar con una defensa de la focalización como base de la política social implica ubicar a la oposición a la derecha del gobierno.

por Carlos Ominami, Eugenio Rivera y Francisco Vidal

ECONOMISTAS, liderados por Andrés Velasco, consideraron regresiva la iniciativa de eliminar la cotización de salud del 7% al 40% de los pensionados más pobres.

Su argumento fue que esta política discrimina entre chilenos, que va en contra de las tendencias modernas de los sistemas de protección social, basados en el principio de la focalización y cuyo financiamiento sería contributivo, y que constituye un primer paso hacia la destrucción del sistema de protección social. En este argumento coincidieron con un editorial de El Mercurio y con Libertad y Desarrollo.

Es indudable que el proyecto tiene letra chica y es insuficiente, pero marcha en la dirección correcta, pues aborda una grave injusticia social. El debate ha permitido relevar la existencia de argumentos falaces. Deja, además, en evidencia la gran desconfianza que persiste en estos sectores respecto de la democracia. Adoptar estas posiciones representa, asimismo, un suicidio político para la oposición.

El proyecto aborda una grave injusticia social. Los jubilados contribuyeron a lo largo de su vida al financiamiento de la salud, mucho más allá del uso efectivo que hicieron del servicio. Al contrario de lo que sostienen los autores, en países como Canadá, Reino Unido y Taiwán, las rentas generales contribuyen en 70%, 83% y 64,5%, respectivamente, al financiamiento de la salud, lo que es un indicio de que el principio organizador de la política social es la universalidad.

Su argumentación es falaz. Señalan que los recursos que se requerirán para financiar la eliminación de la contribución tendrían mayor rentabilidad si se gastaran en los jóvenes menores de 17 años, sector en que la pobreza es mayor que en la tercera edad. Esta afirmación tendría sentido sólo si se consideran fijos los recursos fiscales. Pero si concordamos en que ayudar a los pobres jóvenes y viejos es necesario y urgente, ¿por qué evitan plantear la elevación de la carga tributaria, significativamente menor en Chile que en la mayoría de los países modernos?

Coinciden los autores en la preocupación de que luego de los pensionados venga una lluvia de solicitudes de exención, que finalmente implique privar al Estado de los recursos que hoy financian la salud. Esta afirmación ignora el amplio debate en marcha sobre el financiamiento de la salud e implica afirmar que los chilenos son tan irresponsables que pueden caer en cualquier exceso. Esto plantea la pregunta: ¿Dónde están las reservas morales del país que podrán evitar el deslizamiento al caos? No lo reconocen abiertamente, pero están pensando en ellos mismos. La prudencia como virtud no existe en los otros, sino solo en ellos. Esto evidencia posturas políticas conservadoras y elitistas respecto del progreso social y del sistema democrático.

Continuar con una defensa de la focalización como fundamento de la política social implica el alejamiento definitivo de los grupos medios y el posicionamiento de la oposición a la derecha de Sebastián Piñera. Sería un paso más para alejarse de su base social, trasladando la posibilidad de alternancia a un futuro remoto.

Publicado en “La Tercera” el 17 de Abril de 2011