DECLARACIÓN DE LA FUNDACION CHILE 21 A PROPÓSITO DE LAS RECIENTES ELECCIONES EN EL PERÚ

Publicado : 21 Abril, 2011 en Noticias, Portada, Prensa

PeruSaludamos el ejemplar proceso electoral desarrollado en el Perú el día 10 de abril recién pasado, que incluyó la participación de todos los ciudadanos peruanos residentes en el exterior sin condición alguna.

La elección peruana ha constituido también un transparente y mayoritario rechazo a un modelo neoliberal desregulado, a la conducción política que ese sistema ha impuesto y a las brutales inequidades sociales que produce.

Valoramos también las fuertes corrientes de simpatía que el proyecto transformador de Ollanta Humala ha generado en las principales fuerzas políticas de Brasil y de otros países de la región, lo que debería facilitar el avance en nuestro proceso de integración.

Lamentamos también las manifestaciones de patriotismo mal entendido de algunos políticos chilenos que sacan conclusiones equívocas y confusas. Lamentamos las declaraciones imprudentes del Presidente de la República, y del Ministro de Defensa en contra de Ollanta Humala vertidas durante la campaña de primera vuelta. Afortunadamente, el Canciller Moreno ha restablecido, con sus recientes declaraciones, la correcta doctrina de la no intervención de los gobiernos en los asuntos internos de otros países. Compartimos con el Canciller Moreno que no hay que confundir lo que son temas de campaña electoral interna peruana con supuestos agravios a nuestro país.

De manera general lamentamos todas las manifestaciones prematuras de alarma y el aislacionismo de quiénes en nuestro país advierten sobre supuestos riesgos y peligros en el programa y probable gobierno de Ollanta Humala. Creemos que, tratándose de un candidato con altas posibilidades de transformarse en el futuro Presidente del Perú, lo que corresponde es abrir causes para un diálogo fecundo entre nuestros dos países.

Por estas razones la Fundación Chile 21 se ha permitido, así como lo hizo en su momento con Alejandro Toledo Presidente Electo del Perú en 2001, invitar al candidato Ollanta Humala a Chile, en el momento en que sus compromisos se lo permitan. Una iniciativa de este tipo, de concretarse, estamos seguros permitiría despejar muchas dudas, sospechas y malos entendidos. Chile y Perú necesitan entenderse sobre la base del respeto e intercambio franco de opiniones.

Finalmente nos parece necesario señalar que el gobierno chileno debiera reflexionar más profundamente, a la luz de los acontecimientos, sobre la pertinencia de insistir en llevar adelante la iniciativa conocida como el “Arco del Pacífico”, con México, Colombia y Perú, que podría profundizar aun más cierta insularidad ideológica que pesa como una amenaza grave sobre nuestra política de relaciones vecinales.