Empleo en el Gran Santiago: bueno, pero no tanto

Publicado : 23 Mayo, 2011 en Portada, Prensa

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La Facultad de Economía de la Universidad de Chile entregó hace un tiempo las cifras de empleo en el Gran Santiago, correspondientes a marzo de 2011. Trajeron buenas noticias: en 12 meses los puestos de trabajo aumentaron en 147 mil, lo que corresponde a un crecimiento de 5,8%. Bueno para los trabajadores.

Sin embargo, este fuerte crecimiento proviene sobre todo de una recuperación después de la crisis de 2008-2009. De hecho, la cifra de empleo que se utiliza para comparar, marzo de 2010 (2.535.600), fue inferior a la de marzo de 2008 (2.567.800). De manera que el incremento de los puestos de trabajo en 3 años, de marzo de 2008 a marzo de 2011, llegó solamente a un 4,5%.

Resulta interesante comparar esta última cifra con la registrada al terminar el primer año del Gobierno de Michelle Bachelet. En marzo de 2007, el incremento de los puestos de trabajo en el Gran Santiago alcanzó a un 10,1%, con respecto a marzo de 2004. Es decir, el ritmo de crecimiento del empleo fue más del doble que el experimentado en este último trienio.

Tomando una perspectiva de más largo plazo, que incluye la crisis y la recuperación posterior, entre marzo de 2004 y de 2011 el empleo en el Gran Santiago creció en un 16,7%, lo que equivale a un 2,2% acumulativo anual. Esta cifra es consistente con la del incremento de la producción nacional en los últimos 7 años. Un aumento del empleo por encima del 5% anual, como el que algunas autoridades pretenden que se está dando en Chile, requeriría tasas de crecimiento del producto, superiores al 10% por año en forma estable, lo que no ocurre en nuestro país.

Los datos que nos entrega la Universidad de Chile, en el estudio que realizó por encargo del Banco Central desde hace más de 50 años, son bastante confiables. La Universidad no ha cambiado la metodología, como el INE, lo que permite comparaciones válidas.

Estos datos, recogidos por el más prestigiado centro académico del país, revelan que en materia de creación de empleo no se pueden hacer milagros, ni siquiera aplicando como varita mágica "la nueva forma de gobernar".