Democracia y propiedad de los medios de comunicación

Publicado : 02 Febrero, 2011 en Portada, Prensa

Carlos FortinPor Carlos Fortin | Fundación Chile 21 – Instituto de Estudios del Desarrollo/U. de Sussex, Reino Unido


Un episodio reciente ha hecho irrumpir en el debate político de Inglaterra la cuestión de la concentración de la propiedad de los medios de comunicación. El Ministro de Negocios Vincent Cable declaró, en conversación privada que trascendió posteriormente, que le había “ declarado la guerra al señor Murdoch”.

La frase se refería al intento del magnate de la prensa Rupert Murdoch de adquirir el control total de un canal de televisión, lo que exigía la aprobación precisamente de ese Ministerio.

El comentario mereció una reprimenda del Primer Ministro y el anuncio de la transferencia de la decisión del caso desde el Ministerio de Negocios al Ministerio de Cultura. Con todo, el Ministro Cable no fue removido. Ello en parte debido a que importantes sectores de la opinión pública inglesa coinciden en la preocupación por la concentración de la propiedad de los medios de comunicación y la influencia desmesurada de empresarios de prensa como Murdoch.

Las empresas de Murdoch controlan 4 diarios cuya circulación representa más de un tercio del total nacional. En los últimos 30 años ningún Primer Ministro ha sido elegido sin el apoyo de uno de ellos, el tabloide The Sun. Un artículo de la BBC resumió la reacción al incidente diciendo: “la idea de que un hombre o una compañía controle una gran proporción de la prensa escrita y televisiva nacionales es un tema de preocupación pública, particularmente cuando esa persona se interesa muy de cerca en la línea política de sus periódicos y uno de ellos en especial se jacta de poder influir decisivamente en el resultado de las elecciones nacionales”.

La cuestión es: ¿qué políticas públicas pueden contribuir a garantizar el pluralismo en los medios de comunicación sin afectar negativamente el ejercicio de la libertad de prensa? El debate inglés no ha resuelto este difícil dilema; sí ha puesto énfasis en la urgencia de encontrar un respuesta. Urgencia que es tanto más válida en el caso de Chile, donde los diarios pertenecientes a dos consorcios periodísticos representan el 98% de la circulación nacional total.