Primarias miopes

Publicado : 15 Diciembre, 2010 en Portada, Prensa

María de los Angeles Fernández


Por María de los Angeles Fernández | Directora Ejecutiva Fundación Chile 21

En el futuro inmediato, las primarias debieran ocupar un espacio importante en el debate público. El gobierno de Sebastián Piñera ha hecho suyo un proyecto que ya fuera enviado por la administración Bachelet, que permitiría elegir a candidatos a cargos de elección popular, siendo éstas voluntarias, vinculantes, simultáneas y organizadas por el Estado.

En la Concertación existe un compromiso público con su realización, como una forma de “reconectarse” con la ciudadanía. En la Alianza, el debate se ha acelerado frente al surgimiento de variados liderazgos presidenciales y la necesidad de disponer de reglas claras. El senador Coloma ha advertido que debilitan la función de los dirigentes partidarios. Por su parte, el timonel de RN ha confesado sus reticencias, ya que “podrían dejar a mucha gente fuera del proceso político”. Es dudoso pensar que Carlos Larraín, que no es conocido por su conciencia de género, estuviera pensando en las mujeres, pero lo cierto es que es este grupo, ya de por sí subrepresentado a nivel de cargos políticos, el que vería profundizada su exclusión de concretarse la iniciativa. ¿Podemos darnos ese lujo, con la evidente lentitud que se observa en el crecimiento de la participación femenina en el Congreso y el bajo posicionamiento de Chile con respecto a estándares internacionales? Las primarias reflejan la disonancia entre la aspiración por mayor democratización partidaria frente a la urgencia por promover la equidad de género, máxime cuando no disponemos de mecanismos como las cuotas. Dado que se ha comprobado que, entre más abierto y democrático es el procedimiento de selección de candidatos, más costoso se torna, resulta evidente que termina perjudicando más a las mujeres, que entran a la carrera política con menos recursos en dinero y redes.

Por lo pronto, los partidos se aprontan ya para la contienda municipal. Han comenzado a constituir sus equipos, algunos con el mandato claro de evitar la competencia de “descolgados”. Como en un guión ya conocido, las mujeres brillan por su ausencia, aunque en este caso RN se anota un buen punto, pues Cecilia Pérez, su secretaria general, integra el equipo de su partido.

Como sea, bueno sería identificar medidas que superen esta miopía y enfrenten la desigualdad de género con compensaciones, que pudieran ir por la vía de un gasto electoral público diferenciado. De lo contrario, no se estarán promoviendo alternativas de democratización real al interior de nuestro sistema político.

Publicado en “La Segunda: blog” el 16 de Diciembre de 2010