ZP o la desilusión

Publicado : 09 Noviembre, 2010 en Igualdad de género, Portada, Prensa

 
Por María de los Angeles Fernández | Directora Ejecutiva Fundación Chile 21

La eliminación del Ministerio de Igualdad de España, como parte de una reestructuración gubernamental más amplia, supone una alarma para el mundo progresista. Recordemos que Rodríguez Zapatero hizo de la equidad de género una de sus señas de identidad, con pretensiones de importación a las comunidades españolas en el exterior.  

Las dificultades de su gobierno para manejar la crisis económica y el calendario de elecciones que pronto se inicia, habrían impulsado la medida. Nuevamente, la economía fagocita a la política mediante la supresión de una repartición cuya creación fue considerada por los neomachistas light  como una banalidad, en buena parte, por la impericia de la Ministra a cargo. Si ello era sí ¿no bastaba con cambiarla? Lo concreto es la decisión de subsumir sus atribuciones y tareas, ahora como Secretaría de Estado, bajo el Ministerio de Salud.  

En Chile, el tema no ha dejado indiferente a las feministas organizadas y diversos foros virtuales han dado cuenta de la desilusión. Mal que mal, se trata del gobierno presidido por un hombre que llegó a decir que “la igualdad entre sexos es más efectiva contra el terrorismo que la fuerza militar”, siendo el primero en instaurar un gobierno paritario en la historia política reciente.

En la península, nadie parece haber quedado contento y ello habla de lo inútil de la medida. Ni la derecha insaciable que, a través del PP, presionó para su desaparición y considera que no supone suficiente ahorro, hasta la izquierda y los movimientos sociales. Estos últimos han acusado el retroceso, por cuanto se reduce la equidad de género a un tema “sanitarista” y denuncian que fue creado sin suficiente dotación ni recursos. Los leales al Presidente la justifican: señalan que la transversalidad no está en juego y que no desaparecerán políticas que descansan en leyes como la de violencia de género, y la de igualdad entre hombres y mujeres.

Aunque los gobiernos pretendan actuar como islas, la globalización no lo permite. Esta decisión no deja de afectarnos. Encierra un peligroso efecto demostración, por cuanto la dimensión internacional ha sido clave para el avance de los derechos de las mujeres y la equidad de género. Súmese a ello el “vacío de género” existente bajo la administración Piñera, donde no está claro si realmente se busca la autonomía femenina. El discurso oficial tiende a enaltecer a un tipo de mujer, la atada a la familia, o bien por el aporte que pueda hacer a la economía.

Publicado en “La Tercera” el 09 de Noviembre de 2010