PROBLEMAS EN LAS NEGOCIACIONES DE CHILE Y BOLIVIA

Publicado : 08 Noviembre, 2010 en Documentos de Trabajo, Portada

Por Alfonso Nespolo | Integrante del Taller Internacional de la Fundación Chile 21 

Introducción
Aunque no haya sido ni muy discutida ni muy explícita, Chile ha seguido una política internacional más o menos coherente en la práctica. Procurar cambios en ella es muy difícil. Piñera ya no puede aspirar al éxito de un tratado de libre comercio con los EEUU, con la Unión Europea, o a algún acuerdo especial con China o Brasil, ya todo está dibujado.

En la difícil búsqueda de una impronta propia en la diplomacia de Piñera ha habido sorpresas, insuficiencias y contramarchas, pragmatismo y, quizás, la tentación de estar bien con todos, de acuerdo a la extrema “ansiedad por el éxito como a la aversión al fracaso” y al espíritu aventurado del Presidente de Chile.

Al mismo tiempo se sabe que es un concepto compartido en los actores políticos chilenos que la cancillería chilena ha pecado de cierta inercia y burocracia. Su extremo formalismo, su reserva, secretismo y desidia se han sentido con más fuerza en Latinoamérica.

Lo ratificó el senador de la UDI, Hernán Larraín, quién dijo hace poco que la cancillería vive en una burbuja, que es autónoma, que no tiene ejes de política exterior, sólo respuestas a la coyuntura.

Se sabe de las diferencias entre canciller Moreno y subsecretario Schmidt. Al subsecretario se le achaca el pésimo manejo en comisiones técnicas con Bolivia que produjo la no firma de acta sobre acuerdo de aguas del Silala, que generó la incorporación del tema del río Lauca y distancias entre ambos gobiernos (poco antes de las iniciativas de Perú respecto de Ilo)

La de Piñera, entonces, es una “diplomacia presidencial” con poca cancillería y sin “segundo piso”, que procura con audacia, golpes de efecto, con formas herméticas y personalistas desarrollar las tratativas con Bolivia (y otras relaciones internacionales). Debe convencerse el Presidente que no se trata sólo de “hacerlo bien” para superar las formas de supuesta mala gestión de la Concertación.

Ya elegido Piñera “descubrió”, con gran inquietud, la conjunción de tres situaciones vecinales complicadas: el juicio con Perú en La Haya, la agenda con Bolivia que incluye el tema marítimo y la próxima fijación de límites con Argentina en el Campo de Hielos Sur.

Hasta hace pocas semanas habían señales de que el Presidente Piñera creía que su sello internacional podía quedar plasmado en las posibles soluciones a este complejo escenario que involucraría una salida al mar para Bolivia.

Lejanos parecen esos días de “no habrá cesión de soberanía con Bolivia” y “no hay que generar falsas expectativas” (octubre de 2009). Pocos meses después (junio de 2010) Piñera señalaba al diario El Mercurio que en la proposición de salida al mar para Bolivia, Chile debía ser “creativo en la cuestión de la soberanía”.

Ahora parece que corresponde preguntarse ¿el gobierno chileno no habrá aumentado en demasía las expectativas bolivianas?

Antecedentes

Información confiable señala que el gobierno peruano, ante la proximidad de un acuerdo entre Chile y Bolivia que colocaría al Perú en mala posición (propuesta de salida al mar de Bolivia por territorio que antes fue peruano), ha ofrecido a Bolivia permitir esa salida al mar si Bolivia: a) acepta proponer a Chile trilateralizar el asunto (negociar entre los tres países), b) garantizar la presencia peruana en la zona de Arica (tratado de 1929 ratificado por otras instancias), c) realizar un acuerdo económico-administrativo que permita a los tres países un dominio y proyecto futuro conjunto en el área y d) incorporar en el proyecto la zona en litigio entre Chile y Perú (juicio de La Haya).

Perú, para acercarse a Bolivia, ha ofrecido las facilidades conocidas en ILO que ya han formalizado ambos países.

Bolivia no ha respondido a la propuesta peruana. El gobierno boliviano cree que aceptarla provocará el término de las negociaciones con Chile.

Para Evo Morales es mucho más importante un acuerdo con Chile que involucraría el dominio y alguna forma de soberanía actual o futura en un área (Arica) de mucho más potencial que la de Ilo. Morales confía (por ahora) más en Piñera que en Alan García. Morales ha dicho a García que los planteamientos peruanos serían acogidos por Bolivia sólo si Chile estuviera de acuerdo.

Bolivia por ahora no desea involucrar a otros países o instancias multilaterales en el asunto hasta que se cumpla un plazo que se ha fijado para la propuesta de Chile.

Otros países apoyan salida al mar de Bolivia: EEUU, Brasil, Argentina, Ecuador, etc., pero no se involucrarán en el tema hasta que Bolivia lo solicite

Perú dará señales sorpresivas de sus intenciones en la presentación de su réplica ante el Tribunal de La Haya, el 9/11/10.

El gobierno peruano se considerará satisfecho también si finalmente fracasan las conversaciones entre Bolivia y Chile y se mantiene la actual situación de manera indefinida, siempre que el Perú no aparezca como responsable de ese fracaso (por negarse a una solución en territorios que eran antes peruanos).

Pero no hay que reducir las intenciones de Alan García sólo a su problema con Chile. García lleva adelante un plan que pretende antes de su partida restablecer las buenas relaciones del Perú con su entorno. A eso apunta el restablecimiento de la amistad con el gobierno de Cristina Fernández en Argentina (la temprana ratificación a UNASUR, entre otros), los acuerdos con Ecuador y, sobretodo, las intenciones estratégicas con Bolivia.

Hay una larga historia de sociedad entre Perú y Bolivia. También una larga historia de acuerdos secretos militares entre ambos países. García pretende superar el mal “paréntesis” de los últimos años. No sólo con los acuerdos de ILO, hace poco extraditó (gesto político inédito) a Bolivia a dos importantes miembros del gobierno de Sánchez de Lozada.

Tampoco carece de intención real la oferta de García a Piñera de formar el eje “económico” del Pacífico (incluyendo esta vez a Ecuador), basado en la supuesta ideología de centro derecha del presidente chileno.

Sus acuerdos con Ecuador para “desmilitarizar” la frontera común e integrarla tienen enorme importancia para contarrestar la relación del primero con Chile.

Por su parte los acuerdos de Chile y Ecuador son muy significativos y reflejan la recuperación de una relación que estaba disminuida en últimos años. Piñera en un gesto muy demostrativo fue el primero en apoyar a Correa en el intento de golpe y en visitar Ecuador por lo mismo (sin tener la claridad del origen del movimiento). Esto es relevante pues implica cuestionar a quiénes estarían detrás del intento y a la derecha chilena que no es amiga de Correa. El presidente Correa devuelve la mano con la declaración conjunta contra Perú (caso de límites en La Haya) y se formalizan acuerdos de defensa y seguridad (Chile reorganizará la policía ecuatoriana y se establecen planes conju
ntos de Defensa).

Los eventos del mes de noviembre serán muy importantes para estas definiciones

Eventos importantes

25/10 Reunión de gabinete binacional en Ecuador de gobiernos ecuatoriano y peruano. Ecuador y Perú llegan a acuerdo para desmilitarizar su frontera y desarrollar ambiciosos programas de integración en ella

6/11: Presidente de Ecuador se reúne en Chile con Piñera. Piñera intentará que Ecuador formalice su cartografía marítima (que ratifica límites con Perú en el mar de acuerdo al paralelo) ante la ONU.

9/11: Presentación de réplica peruana en La Haya

Segunda quincena de noviembre: reunión de Chile y Bolivia (vicecancilleres) para tratar agenda de 13 puntos, Bolivia espera propuesta chilena para salida al mar en esa reunión

25/11: Piñera se reúne con Alan García en Lima

27/11 Piñera, Evo Morales y Lula inauguran en Santa Cruz, Bolivia, el corredor bioceánico, prensa chilena dice que se informará de acuerdo en aguas del Silala

Algunos fijan un plazo máximo a las negociaciones entre Chile y Bolivia para cuando se reúna la OEA en Bolivia (junio de 2012) y el fallo de La haya (2012-13)

Algunas declaraciones de últimas semanas:

Alan García: Perú no es obstáculo para salida al mar de Bolivia

Alan García: Perú conversará con gobierno chileno para favorecer salida al mar de Bolivia

Canciller peruano: Perú aceptará salida al mar de Bolivia si Chile mantiene servidumbres a Perú en la zona (según tratado de 1929)

Embajador de Perú en Bolivia: La Haya es la clave para la salida al mar de Bolivia

Cónsul general de Bolivia en Chile. Para solución de salida al mar de Bolivia tienen que estar de acuerdo los tres países….Charaña es una posibilidad real.

Embajador de Ecuador en Perú: es “injusto que Bolivia no tenga salida al mar…es una aspiración boliviana que todos los países de la región compartimos..”

Canciller argentino felicita a gobierno peruano por facilitar en Ilo salida al mar a Bolivia

Vicealmirante Hugo Contreras (jefe Armada de Bolivia): a Bolivia le conviene que a Perú le vaya bien en La Haya, permite las 200 millas marítimas de Bolivia en Ilo.

Evo Morales: Las relaciones alcanzadas entre gobiernos, pueblos y FFAA de Chile y Bolivia posibilitarán llegar a acuerdo. Hay un cambio favorable a Bolivia en la clase política chilena (por declaraciones de Longueira, Ulloa, Pizarro)

Evo Morales: Deberíamos haber aceptado el acuerdo del Silala con Chile: ya tendríamos más de $ US 6 millones cancelados

Se han manifestado en contra de salida al mar a Bolivia:

– El Mercurio. Entre otras publicaciones contrarias se anotan editoriales y en especial varias en los últimos meses pidiendo urgente y maciza intervención gubernamental en Arica (para su desarrollo). También (7/10/10): crítica a Argentina, pide no ratificar Unasur y señala “listado de transgresiones” (corte del gas) con Chile de los gobiernos argentinos desde las dictaduras (violaciones a límites)

– La mayor parte de los dirigentes de la UDI, de Renovación Nacional y varios de la Concertación

– La mayor parte de la población chilena

– Los “profesionales” de la Cancillería, más por inercia que por decisión

Algunos que están a favor:

– El ministro Ravinet (y el Presidente)

– Los importantes grupos económicos que requieren con urgencia energía y AGUA para la gran minería agua y desean hacer inversiones en Bolivia. Ya tienen problemas pues Perú y Bolivia han llegado a acuerdos sobre aguas del Titicaca, Desaguadero, etc. que limitarían la potencial oferta boliviana a Chile

– La mayor parte de los dirigentes de la Concertación

– Los gobiernos de varios países importantes.

Análisis

El tema salida al mar de Bolivia lo aceptó Chile desde el 2006 (Agenda de 13 puntos). Es difícil retroceder. El acuerdo reciente entre Perú y Bolivia obligaría a una proposición mayor por parte de Chile a Bolivia que la que hizo el Perú en Ilo

El canciller Moreno dijo que “tenemos que dar algo a Bolivia, no podemos seguir el pichuleo”, tratando de convencer a sus reacios subalternos.

Las intervenciones del senador Pablo Longueira, del Pdte. del Senado (Pizarro) y del diputado UDI Ulloa, favorables a la salida al mar para Bolivia y a plebiscito en Chile sobre el tema tranquilizaron a Evo Morales sobre las intenciones de Chile.

La precisión de Pizarro de que debiera primero haber acuerdo entre gobiernos (y apoyo político de oposición entre otros) y después plebiscito son muy sugerentes para producir impacto en pueblo chileno, en mayoría contrario a Bolivia. Ricardo Lagos y los senadores Soledad Alvear y Camilo Escalona, a su manera, también apoyaron una solución para Bolivia.

Los evasivos comentarios de la Secretaría General de Gobierno a propósito de las declaraciones de Longueira indicaron que Piñera no estaba muy lejos de la iniciativa de este otro senador de la UDI

Sin embargo, y a pesar de Ravinet que insiste en estos día en España en la “voluntad de Chile” para llegar a una solución con Bolivia, el asunto parece haberse complicado

Llama la atención, a diferencia del optimismo reinante de semanas atrás, la Información a cuenta gotas que entregan los medios chilenos sobre el desarrollo de los hechos con Bolivia y Perú. Sólo La Tercera se aventura más, es notable el análisis de Alvaro Vargas Llosa en ese diario el domingo 24/10. El Mercurio (aunque se desmarca con sus editoriales) y La Nación parece que recibieron alguna sugerencia de evitar el tema

También es sugestivo que se reactualice, encuestas mediante, la oposición mayoritaria de los chilenos a cualquier solución para Bolivia (incluso con canje territorial). La posición tradicional de los electores de repente obliga a los elegidos

Las intenciones de ambos gobiernos, si así interpretamos las declaraciones del ministro Ravinet y del cónsul de Bolivia en Chile, durante meses sin réplica, de negociar sin considerar canje territorial , parecen ahora inaceptables para diversos actores que sacan la palabra

Finalmente la palabra tope, soberanía, tampoco parece integrar la reflexión actual, ni siquiera en la forma “creativa” que señalaba Piñera

Hoy día, considerando casi imposible las tratativas iniciadas casi unilateralmente por Piñera, basadas en el éxito “fácil” cuando hay audacia y no la supuesta desidia que tendría la Concertación, el gobierno chileno busca con alguna desesperación la “comprensión” boliviana para algunas soluciones intermedias que diluyan las expectativas creadas,

El diario La Tercera dice que en Santa Cruz, el 27/11, los presidentes de Chile y Bolivia anunciarán el acuerdo sobre l
as aguas del Silala. También el diario, recogiendo las insinuaciones de palacio, señala que no es posible llegar a acuerdo sobre salida al mar para Bolivia mientras no falle el Tribunal de La Haya pues este afectaría los dominios marítimos de las tres partes (¿y eso no se sabía antes?).

Quizás Bolivia, sin querer, también desenterró otro problema intermedio a la negociación marítima, o se anticipa a la “recogida de cañuela” de Chile, cuando incluye el tema del río Lauca

En estos días la cancillería, respondiendo a la coyuntura, como señala el senador Larraín, se encuentra en pleno proceso de “control de daños”: ¿que puede ocurrir con Bolivia cuando el gobierno chileno plantee que no es posible, por ahora, hacer una propuesta de salida al mar (supuestamente en la reunión de la Agenda de los 13 Puntos, a fines de noviembre)?.

De acuerdo a lo espera la cancillería chilena:

– Bolivia no acudiría a La Haya (por su salida al mar) porque el tratado de 1904 entre ambos países protege muy bien a Chile

– Bolivia acudiría a instancias multilaterales “no vinculantes”: la OEA, UNASAUR, quizás la próxima reunión de ministros de defensa de las Américas

– La actual estabilidad del gobierno de Bolivia se basa en múltiples razones, dentro de las cuales no está la agitación contra Chile por la salida al mar, este era más bien un recurso de gobiernos débiles .

– En la agenda de los 13 puntos han habido notables avances y un acuerdo sobre las aguas del Silala, aceptable para Bolivia, permitiría mantener el tema marítimo en una negociación más larga.

En fin, quizás ahora Piñera crea que con la extraordinaria acogida internacional al rescate de los 33 mineros, ya se haya establecido al menos una parte de su impronta en la gestión exterior.

Comentario final

Finalmente el elemento fundamental: lo que piensa el pueblo chileno de una solución marítima para Bolivia reaparece a pesar de que se lo intentó disimular. Producto de la acción histórica de muchos, entre los cuales hay varios de los que hoy estarían por dar salida al mar a Bolivia, la población chilena desde hace mucho tiempo está en contra de ello.

Quizás lo más importante de este proceso iniciado en el 2006 al incluir en la Agenda de los 13 puntos el tema marítimo boliviano es que Chile ya no puede negar que tiene un problema pendiente con Bolivia

En ese sentido terminan por ser muy importantes las intervenciones de un senador Longueira, o Pizarro o Escalona que buscan “remecer el árbol”, avanzar en la creación de conciencia en el pueblo chileno de que el problema existe y tendrá que llegarse a una solución, aunque parece que no será muy luego.

Y Evo Morales parece aceptar que con Chile el camino no era tan fácil como Piñera parecía haberle dicho, al decir el 6/11/10 que: “continuaremos este trámite que tenemos, (estoy) casi convencido que en los próximos años habrá nuevas novedades para el pueblo boliviano…”las negociaciones no se negocian públicamente…y es un trabajo de concientización”.