La función esencial de Chile 21

Publicado : 05 Noviembre, 2010 en Portada, Prensa

Alejandro FuhrerPor Alejandro Führer | Encargado del Taller Estratégico de la Fundación Chile 21

Por estos días los guardianes del legado muestran toda su ceguera convertida en sectarismo. Intentan demoler el oxígeno de las ideas con la polución paralizante de su obra bautizada con la fe concertacionista. Una nueva iglesia nace en el hemisferio izquierdo de algunos socialistas y “progresistas”.

Nuevamente es el escepticismo, el mejor antídoto contra las visiones autoritarias y las regiones sombrías de los burócratas del statu quo. El balance crítico, la ironía mordaz, la conversa franca y auténtica suele hallar caminos que reinician un porvenir y abren otra geografía al entusiasmo. Esa herencia que algunos quieren convertir en plegaria, serán demolidas por la búsqueda infatigable de nuevas corrientes de pensamiento, de renovadas e insolentes formas de imaginar el futuro.

Chile 21 tiene un compromiso con el futuro, con lo que nace de lo que hicimos en 20 años, pero que no pierde su capacidad de asombro con las enormes brechas que separan a ricos (más ricos) y pobres (más excluidos). Lo que no hicimos, el coraje que nos faltó, la taquicardia con las reformas profundas y las políticas sociales que no abordaron con más audacia la desigualdad insoportable de este país.

Ellos –los guardianes del legado- todavía no abandonan la homilía. Un sermón bajo el brazo captura su imaginario anclado en un pasado reciente, que todos y todas ayudamos a construir y con el cual tenemos lecturas diversas y un legítimo derecho a mostrar sus luces y también sus sombras. Pero ahora es el futuro, allí deben vertirse todas las energías que se propongan profundizar la equidad y justicia en nuestra democracia. Es mirando hacia delante, que sabremos mostrar un derrotero nuevo y un sueño colectivo que vuelva a interpretar a las capas medias y populares de nuestro país.

La función esencial de Chile 21 es contribuir a encontrar caminos para que las fuerzas progresistas, ahora en la oposición, se reconcilien con una plataforma auténtica de cambios y transformaciones sociales; porque ese hábito imperturbable de la gobernabilidad terminó por aplastar todas esas diferencias vitales que nos daban vida y credibilidad. Mientras algunos se aprenden de memoria lo que hicieron, otros usamos ese disco duro para reiniciar un futuro con más opciones de libertad y progreso para muchos chilenos y chilenas. La función esencial de Chile 21 es alentar con valentía ese debate para que circulen más ideas y se viralice un renovado entusiasmo con el futuro.