Strauss-Kahn y los Desafíos del Fondo Monetario Internacional

Publicado : 26 Septiembre, 2007 en Prensa

Por cada dólar de transacciones comerciales internacionales se transan 40 dólares en los mercados financieros internacionales. Sin embargo, el sistema financiero internacional no tiene regulaciones más allá de las establecidas por los mismos agentes financieros. No existen mecanismos para regular la liquidez internacional. Tampoco hay mecanismos internacionales que regulen las quiebras como las hay entre acreedores y deudores domésticos. En el campo financiero internacional, como lo demostró la crisis de la deuda de los 80 y las que la han sucedido desde entonces, rige la ley del más fuerte.

Uno de los principales desafíos de Strauss-Kahn es sentar las bases de un sistema financiero internacional basado en reglas aceptadas por todos, que  protejan a los países más débiles y que regulen la liquidez a nivel internacional. Desde luego, las bases de un sistema financiero internacional globalizado deben anclarse sobre políticas macroeconómicas sólidas en los países que constituyen el sistema. Desde esa perspectiva el FMI deberá fortalecer sus mecanismos de supervisión económica de sus países miembros y muy especialmente de los países más grandes que tienen impacto sistémico.

Un mejor supervisión económica sólo será posible si el FMI se democratiza. El sistema de votos existente, ha llevado a una situación en que los países europeos están totalmente sobre representados. Bélgica tiene el 2,09% de los votos mientras México tiene 1,43% y  Brasil tiene el 1,38%. Francia y el Reino Unido, cada uno, tienen el 4,86% del poder de votación total mientras China, la tercera economía del mundo, sólo llega al 3,66%.

Strauss-Kahn se ha comprometido a avanzar hacia la democratización del FMI. Para ello necesitará del apoyo de todos los países en desarrollo para convencer a los países industrializados que un FMI más democrático resguarda mejor sus intereses a largo plazo.