La necesidad de una Ley de Rentas III

Publicado : 04 Octubre, 2010 en Prensa

Francisco Vidal
Por Francisco Vidal|Asesor de Programas Fundacion Chile21

LA DESIGUALDAD en Chile, un dato que la encuesta Casen relevó, al igual que las palabras del cardenal Francisco Javier Errázuriz en la homilía del tedeum, cuando sostuvo que esa situación es “intolerable”, abre un espacio -si hay voluntad política, consistencia y coherencia con lo que se dice- para una nueva reforma redistributiva al interior de los territorios municipales de nuestro país.

La desigualdad tiene una expresión territorial aún más aguda que la social y económica. Hemos sabido en las últimas semanas, a través de informes de prensa, que seis comunas de la Región Metropolitana concentran un tercio del parque automotriz de Santiago. Por ejemplo, Vitacura y Providencia alcanzan a un auto por habitante, indicador similar al de EEUU y varios países europeos.

También se ha conocido que la inversión con recursos propios de las comunas de Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea y Providencia es equivalente a la suma de la inversión con recursos propios de más de 100 municipios del país. El grueso de las patentes comerciales de los negocios inmobiliarios de mayor valor se concentran también en estas comunas (resultado, por lo demás, de la concentración del ingreso, otro de los temas no resueltos en Chile).

En ese contexto, es imprescindible que avancemos hacia una Ley de Rentas Municipales III, que profundice la redistribución desde las comunas de mayores ingresos hacia las demás por la vía del instrumento más redistributivo que existe en dicho ámbito: el Fondo Común Municipal.

No deja de ser inquietante que Lo Barnechea, donde se sitúa el barrio de La Dehesa, a diferencia de sus vecinas Las Condes y Vitacura, aporte el 60% del Impuesto Territorial al FCM, mientras sus homólogas en cuanto a nivel de ingreso, están aportando cinco puntos más. No deja de ser relevante, asimismo, que no haga aporte de ningún tipo en materia de patentes comerciales, no obstante que sus homólogas están en el 65%.

Dicho eso, una ley que podría recaudar del orden de $ 50 mil millones para el FCM debiera contemplar, al menos, los siguientes tres ajustes. Primero, modificaciones en el impuesto territorial a Las Condes, Santiago, Providencia, Vitacura y Lo Barnechea, elevándolo a 75%. Eso deriva en $ 24 mil millones al FCM. Segundo, en materia de patentes de vehículos, la propuesta implica que las comunas de Las Condes, Santiago, Providencia, Vitacura, Lo Barnechea, La Reina y Ñuñoa, que aportan al fondo el 62,5% de la recaudación por dicho concepto, aumenten su colaboración a un 75%. Y, finalmente, la tercera propuesta, en el ámbito de las patentes comerciales contempla que Las Condes, Providencia y Vitacura, del actual aporte del 65%, pasen a un 75%. En tanto, que Santiago pase del 50% al 75%. Desde luego, Lo Barnechea, cuyo aporte actual es cero, deberá pagar 65%. La suma de este esfuerzo redistributivo alcanzaría, como se ha dicho, los $ 50 mil millones.

Hacer un ajuste estructural no tiene la transitoriedad de las medidas anunciadas por el gobierno. La situación de las comunas en Chile, que mayoritariamente son pobres, requiere de ingresos permanentes para sus necesidades crecientes. No es sano que las necesidades permanentes sean resueltas con ingresos excepcionales.

Publicado en “La Tercera – Ideas Y Debates”