"El lado oculto de la crisis griega"

Publicado : 09 Junio, 2010 en Prensa

La mayoría de los análisis de las causas de la crisis de la economía griega se han centrado en las políticas fiscales irresponsables y, en particular, en la existencia de un sector público ineficiente y un sistema de seguridad social desproporcionado.

Hay, sin embargo, otros dos elementos que han pasado prácticamente inadvertidos y que son igualmente importantes para entender la crisis y su posible resolución. El primero es la incidencia del gasto militar en el déficit fiscal. Cifras precisas son difíciles de encontrar, pero una estimación basada en datos recientes de la consultora Eurointelligence indica que el gasto en defensa en 2009 podría ser del orden de 10.200 millones de euros. La comparación con el déficit fiscal para el presente año, que es de 50.000 millones de euros, confirma que el gasto militar puede ser un componente no despreciable de las causas de la crisis y debe ser enfrentado junto a los otros factores mencionados.

El segundo elemento es el papel de las instituciones financieras internacionales privadas en hacer posible el endeudamiento insostenible del gobierno griego. Esto está ahora saliendo a la luz pública en la prensa de Estados Unidos, de Alemania y de la propia Grecia.

Un artículo reciente en el New York Times analiza cómo en 2001, bancos internacionales (específicamente Goldman Sachs, actualmente bajo investigación federal en Estados Unidos por posibles irregularidades durante la crisis subprime) usaron complejos instrumentos financieros para canalizar recursos al gobierno griego, sin que ellos aparecieran como préstamos en las cuentas fiscales. “Wall Street no creó el problema de la deuda de Europa”, dice el diario, “pero los banqueros permitieron a Grecia y a otros el endeudarse más allá de sus medios”.

Prevenir una repetición de ese fenómeno es un elemento crucial para enfrentar la crisis. Un dato alentador es que el actual gobierno griego rechazó otro instrumento propuesto por Goldman Sachs para postergar a futuro la deuda del sistema de salud, lo que, según el New York Times, habría sido como “sacar una segunda hipoteca para pagar tarjetas de crédito”.

Publicado en El Diario Financiero  (08.06.10)