"Mitos y verdades acerca del royalty minero"

Publicado : 25 Marzo, 2010 en Prensa

La propuesta de aumentar el royalty minero para financiar la reconstrucción ha sido objetada, argumentando que podría conllevar a una caída de la inversión.

Para verificar la validez de este argumento, resulta útil recurrir a dos estudios recientes sobre la situación y la experiencia internacionales en la materia: uno del Banco Mundial, en 2006, sobre los regímenes tributarios y de regalías mineras en 24 países y territorios, y la “Revista Anual de las Compañías Mineras 2008-2009” publicado por el Fraser Institute de Canadá, que analiza actitudes sobre perspectivas de inversión en 71 países y territorios, a partir de un cuestionario a 3.000 empresas y consultoras en minería metálica del mundo.

Los datos que arrojan no parecen justificar los temores acerca del impacto en la inversión de aumento del royalty que se está estudiando. La primera conclusión que surge es que, tanto el nivel actual del royalty en Chile (5%) como el nivel aumentado (8%), están por debajo de tasas que se pueden encontrar en países desarrollados exportadores de minerales. Así, en Canadá hay tasas de 10% en Saskatchewan y Ontario, de 13% en Columbia Británica y de 18% en el Territorio del Noroeste; en Australia, el Territorio del Norte tiene una tasa de 14% sobre el valor total de la producción.

En tributación efectiva total, Chile nuevamente aparece con niveles modestos comparados con los otros países de la muestra del Banco Mundial. La tasa de 42% de Chile lo coloca en el cuartil más bajo: Sudáfrica en el segundo cuartil tiene una tasa de 45%; Arizona, en el tercero, tiene 49,9% y Ontario en el cuartil más alto tiene 63, 8%.

Finalmente si se cruzan los datos del Banco Mundial con los del Fraser Institute (muestra de 14 países) para determinar si el nivel de impuestos totales influye en la decisión de invertir, el resultado es que no hay correlación significativa entre ambas variables. Dados máximos razonables de tributación global, infraestructura apropiada, políticas adecuadas en materia de regulaciones y un entorno administrativo eficiente y honesto, es el potencial minero del país lo que determina si se invierte o no, sin que variaciones en el nivel de impuestos tengan mayor incidencia.

Publicado en el Diario Financiero (25.03.2010)