Alemania en su hora electoral

Publicado : 21 Septiembre, 2017 en Columnas Chile 21, Jaime Ensignia, Portada

| por Jaime Ensignia | publicado en “PANORÁMICA.eu” el 16/09/2017 |


El domingo 24 de septiembre se llevaran a cabo las elecciones generales en Alemania. Se eligen 630 escaños y, según la cantidad de elegidos por parte de las dos primeras fuerzas políticas: la Unión Democracia Cristiana (CDU) y la Unión Social Cristiana (CSU) por un lado y el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), por el otro, saldrá la nueva o el nuevo Canciller. Según el sistema electoral alemán, los parlamentarios elegidos designan a la máxima autoridad política del país. 61,5 millones de alemanas y alemanas votan para 19 avo período legislativo del Parlamento Alemán. Con 82 millones de habitantes, una población activa económicamente activa de 42 millones, un per cápita de 38.000 euros y una tasa de desempleo de 5,8 % (2016), Alemania representa la principal economía de la Unión Europea (EU) y la cuarta a nivel mundial, de ahí la importancia para la comunidad política europea y mundial de lo que está en juego en estas elecciones.

Un año atrás, la actual Canciller, Ángela Merkel, se encontraba en una situación difícil de ser reelecta por cuarta vez. Las críticas llovían a su gestión debido a su política de fronteras abiertas a la masiva migración que sacudía a los países europeos. Según observadores internacionales, Alemania recibió a más de un millón de refugiados, lo cual provocaba una crítica acérrima por parte del partido aliado de Merkel, los sectores conservadores de la CSU y, principalmente del emergente ultranacionalista Partido Alternativa para Alemania (AfD). Los sondeos de opinión en ese instante no eran para nada favorables a la Canciller Merkel. Incluso, a principios de año, enero-febrero con la emergencia del llamado “fenómeno”Schulz, haciendo referencia a la sorpresiva candidatura del ex presidente del Parlamento europeo, Martín Schulz, él y el SPD estremecían el escenario política alemán, lo que se reflejó en el sorpresivo ascenso del SPD en las encuestas. Las cifras señalaron que con Schulz a la cabeza, el SPD subía de un 20% a fines de enero a un 32% en marzo empatando con la Canciller Merkel, la cual alcanzaba un 33%. Con Schulz como presidente del SPD, los militantes socialdemócratas parecían recobrar la mística y el entusiasmo de esta organización política de más 153 años de historia.

Sin embargo, la situación política comenzó a cambiar con el correr de los meses, desde ese inicio glorioso mes de marzo para el SPD, principalmente con los resultados de las tres elecciones regionales que se realizaron en los meses previos a la elección general. Los desastrosos resultados en estas elecciones regionales iniciaron el retroceso del aspirante a Canciller del SPD. Estas elecciones regionales, siempre han sido interpretadas como un preludio previo a la elección general y como un barómetro de la voluntad de los electores alemanes. Estas tres amargas derrotas para el SPD fueron las de la región del Sarre, en donde la CDU conservó su predominio, alcanzando el 40,7% de los votos y el SPD con un magro 29,6%; la segunda, en el gobierno regional era conducido por el SPD, en coalición con Alianza 90/Los Verdes y el SWW (pequeña agrupación de votantes daneses que viven en este Estado), la CDU le arrebata el estado de Schleswig-Holstein al SPD y socios: la CDU alcanza el 32% de los votos y el SPD el 27,2%; y sin lugar a dudas, la derrota mucho más angustiante para Schulz y el SPD fue la elección de una región clave para las expectativas socialdemócratas, la de Renania del Norte-Westfalia. Región que por más de 50 años había sido un bastión del SPD con un corto interregno en el 2005 al 2010. Los resultados fueron, la CDU con un 33%, aumentando en un 6,6% su votación y el SPD con un 31,2% con un retroceso de -7,9%. Interesante es de destacar, que la agrupación ultranacionalista, AfD, logró entrar a estos tres parlamentos regionales, superando la barrera del 5%.

Hoy, con el denominado “factor” Merkel, luego de estos tres triunfos regionales consecutivos y en plena campaña política nacional de la Canciller, pero también con sus logros en los Foros Internacionales, le están dando en los sondeos de opinión una diferencia que oscila entre un 13% a 15% de diferencia con el aspirante socialdemócrata, con un 36,5% para la CDU-CSU y un 23,5% para el SPD. Siguiendo en la intención de votos a nivel federal de los otros partidos que compiten en estas elecciones en Alemania, según los pronósticos del Instituto INSA son los siguientes: 10,5% para AfD; el Partido de la Izquierda, el 10%; 6,5% para la Alianza 90/Los Verdes y un 8,5% para el Partido Liberal (FDP).

Plenary session week 3 2013 – votes

El SPD, de perder las elecciones generales de septiembre deberá repensar su futuro político, tanto en lo nacional como en su visibilidad internacional, la cual es desde ya, discreta. Deberá hacer un profundo análisis retrospectivo de los últimos 12 años en donde según diversos analistas han sido “los mejores segundones” de la gran coalición con la CDU-CSU, la cual ha traído más beneficios a los demócratas cristianos que a los socialdemócratas. La magra conducción política en esta más de una década del SPD con sus respectivos líderes, luego de la “dorada” era Schröder y su 3ra. Vía, con Franz Müntefering, Matthias Platzeck, Kurt Beck, Sigmar Gabriel ha traído negativas consecuencias en lo político electoral. En este sentido, el SPD deberá re direccionar todas sus capacidades políticas orgánicas, instituciones en las cuales está presente, como la cercana Fundación Friedrich Ebert (FES). La estrategia a seguir, será un profundo y largo trabajo político nacional. Frente a la ofensiva de la ultraderecha alemana, representada en la AfD, un cuarto período de la Canciller Merkel, el SPD deberá fortalecer aún más su trabajo de “pensar” la Alemania de hoy y de sus proyecciones futuras, crear espacios de análisis y debate sobre el fortalecimiento de la democracia en su propio país, tensionar al máximo la capacidad intelectual de sus militantes, adherentes y profesionales y, de volcarse hacia el trabajo interno. Esta labor deberá ser asumida por su centro de pensamiento, la FES, privilegiando el trabajo político en Alemania por sobre el internacional.

Finalmente, nadie pone en duda la reelección de la actual Canciller alemana, Ángela Merkely, ésta, se apresta a ser reelegida por un cuarto mandato sin grandes inconvenientes. En este sentido, la Canciller Merkel postergará una vez más, las aspiraciones de los otros partidos existentes en la política alemana, particularmente las del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD).