“Los intereses se disfrazan con la concentración mediática”

Publicado : 14 Septiembre, 2017 en Portada, Prensa

Equipo El Siglo. Santiago | 04/09/2017 |


 “La libertad de expresión la entendemos como un derecho humano fundamental, por tanto, cuando se vulnera, se vulnera un principio fundamental de la democracia”, partió señalando la directora ejecutiva de Chile 21, Gloria de la Fuente, en el foro “Déficits y Desafíos de la Prensa”, organizado por el semanario El Siglo para celebrar sus 77 años de existencia.

Donde también participaron María Olivia Monckeberg, periodista y escritora, Premio Nacional de Periodismo 2009; Bruno Sommer, fundador de El Ciudadano y Hugo Guzmán, director de El Siglo.

La directora de Chile 21 dio inicio a su exposición destacando que el respeto a la libertad de expresión es fundamental para la calidad de la democracia, es por ello que señaló que “hay tratados internacionales que defienden dicho principio como la declaración universal de derechos humanos que adoptó la Asamblea General de Naciones Unidas que en su artículo 19 garantiza el derecho a la libertad de expresión, lo mismo hace el Pacto Internacional de Derechos civiles y Políticos que adoptó la ONU. Asimismo, en la Convención Americana de Derechos Humanos”.

“Todo este conjunto del derecho internacional nos pone un marco en el cual Estado se compromete a establecer las garantías necesarias para que este derecho humano fundamental se cumpla”, explicó De la Fuente.

Y dijo que dichos tratados “en el caso latinoamericano se ha traducido en normas por un lado sobre la libertad de prensa y por otro lado sobre el derecho al acceso de la información”.

La cientista política indicó que es clave la discusión sobre las garantías para alcanzar la libertad de expresión en las democracias porque “donde se vulnera este principio fundamental no solo se limitan las libertades de derechos básicos de las personas, sino que también se pone en cuestión la calidad de la democracia”.

En relación, al caso chileno apuntó tres claves que son vitales para poder avanzar en libertad de expresión:

En primer término, la concentración de los medios de comunicación en Chile. Sobre este punto Gloria de la Fuente expuso que “especialmente en la prensa es sabido quienes son los grupos que predominan”, haciendo directa alusión al poderío que sustenta en este rubro el grupo Edwards (El Mercurio) y Copesa (La Tercera).

Pero la líder de Chile 21 destacó que dichos consorcios no solo lideran los medios impresos, sino que también, encabezan la distribución, poseen radioemisoras y diversas publicaciones. Expresó que “ambos grupos tienen una concentración vertical, es decir, además tienen productos para distintitos segmentos de la población, reproduciendo su línea editorial con los matices que le dan esos medios”.

Como segundo punto la profesional mencionó las condiciones reales para el ejercicio del periodismo que existen en nuestro país. Manifestó que “sobre este punto hay mucho que hacer aún”.

“Lo que mostraron las manifestaciones de 2011 es que frente a las conducciones sociales importantes el ejercicio del periodismo puede verse amenazado”, añadió y en esa línea, destacó que “de acuerdo, al barómetro de la libertad de prensa de 2011 -hecho por reporteros sin fronteras- Chile se ubicó en el lugar 80 de 179 países, constatándose una caída significativa de 47 puestos respecto al año anterior”.

Por tanto, afirmó que “el Estado debe garantizar condiciones mínimas de respeto del estado de derecho aun en condiciones adversas y este es un gran desafío para la libertad de expresión”.

El tercer punto clave para Gloria de la Fuente es el control ético básico sobre aquello que se produce en los medios de comunicación. Comentó que “este es un punto complejo, porque hay que preguntarse; hasta dónde la libertad de expresión no vulnera los derechos y las libertades de las personas, dónde se pone el control ético, la sanción social en qué parte está”.

“Esto es difícil en un país donde los medios más influyentes están tan concentrados y por otra parte donde la frontera de lo público y lo privado es por opción”, agregó la directora de Chile 21 y cuestionó: “quién define qué constituye el interés público. Puede disfrazarse el interés público de algo que está en el marco de los intereses privados”.

Por tanto, concluyó: “Nos falta mucho para avanzar y en la medida que existan limitaciones para el pluralismo, el interés público siempre será definido por unos pocos”.