Bien, Presidenta

Publicado : 01 Septiembre, 2017 en Columnas Chile 21, Francisco Vidal, Portada

| por Francisco Vidal |


La crisis de gabinete producida en las últimas 24 horas nos deja varias lecciones de gobernabilidad. La institucionalidad medioambiental funcionó. Puede haber críticas a este sistema, sin embargo en lo sustantivo, es respetar que las instituciones funcionen. Una vez tomada la decisión por la mayoría de los ministros integrantes de dicho comité, no cabe otra alternativa  que respetar por el conjunto de la sociedad, dicha resolución en el marco de su funcionamiento normal.  No es tolerable que tomada la decisión, el ministro de Economía se ausente de dicha reunión por “carecer de antecedentes”, no obstante que el resto de los integrantes de la instancia si los tuvo. No es aceptable que el subsecretario de Hacienda cuestione dicha decisión, y más grave aún, que el ministro de Hacienda, “haga coro” con las dos autoridades mencionadas anteriormente.  

Por otra parte, la decisión política-estratégica de la Presidenta Michelle Bachelet, tanto en su discurso en la ciudad de Curicó como ayer en la comuna de Maipú, es el ordenamiento para el conjunto del gobierno, y que consiste en el que el bien crecimiento es el que cuida simultáneamente, la calidad de vida de las personas y el respeto a la naturaleza. La Presidenta Bachelet, al aceptar las renuncias de los ministros y el subsecretario involucrado, no hace otra cosa que respetar las instituciones y sus procedimientos. Bachelet no es Barrancones.

Producida las renuncias se “levanta un coro” desde la derecha económica y política; y también de parte de las filas de la Nueva Mayoría; de lamentos por la renuncia de estos altos funcionarios. El argumento principal es que ha ido un equipo económico que “atajaba goles”, que “daba confianza”, y otros adjetivos. En mi opinión, los tres funcionarios mencionados cumplieron de la mejor forma su cometido, pero la baja en nuestra actividad económica no depende del gobierno, considerando que el 1% de mayores ingresos -incluyendo en éstos a los grandes grupos económicos y empresariales- son los que definen si Chile crece o no crece, constatando que ellos dan cuenta de más del 80% de la inversión y el 86% del total de la facturación del país.

La derecha lo que pretende con esa actitud es que se retroceda en las reformas de la Presidenta Michelle Bachelet, particularmente en la tributaria y la laboral. Esto les daría “confianza”, pero este gobierno ha cumplido sus promesas, y no hay autoridad alguna -en la actual administración- que quisiera otorgar la “confianza” solicitada por la derecha política y económica.