“El derrotismo es un cáncer que lleva al aislamiento, al sálvese quien pueda. Guillier tiene que vencer esos tumores”

Publicado : 27 Agosto, 2017 en Portada, Prensa

|por W. Díaz | Política | El Mercurio | 26/08/2017 |


El ex ministro Francisco Vidal siguió de cerca cómo esta semana Alejandro Guillier acusó al BancoEstado y a otras entidades financieras de instalar un bloqueo económico a su campaña, al no querer otorgarle un crédito.

Por una parte, Vidal es miembro del directorio de BancoEstado. Y por otra, integra el equipo estratégico del comando de Guillier.

-¿Cuál es su opinión? ¿La del banco o la de Guillier?

-La opinión del banco. El BancoEstado hizo llegar a todos los directores, tanto la historia de esta norma como un informe en derecho del abogado Francisco Zúñiga. Me leí todo el material, y esta es una norma que está por decisión del Comité Ejecutivo del banco desde el año 95 y que se ampara en un artículo de la Constitución, el 60, que sostiene que ningún funcionario público -para estos efectos, un senador- puede tener un contrato con el Estado.

Hay una insuficiencia en la ley aprobada por los parlamentarios; eso está claro, pero lo irregular de la situación que estamos viviendo en esta materia es que a menos de 90 días de la campaña, y hablo en el caso de la campaña de Guillier, no tiene financiamiento.

Fortalezas y debilidades

-¿Por qué cree que Guillier está estancado en las encuestas?

-Estamos viviendo una paradoja. Guillier tiene una de las máximas ventajas en el Chile de hoy, donde abunda la desconfianza, particularmente la política: de acuerdo a todas las encuestas, es uno de los tres personajes que dan mayor confianza en el país. Segundo, tenemos una fuerza política que es muy potente y se nos identifica con el legado que va a dejar Bachelet, en buena hora. Además, tenemos un ejército de candidatos de Arica a Punta Arenas, lo que arma una estructura nacional que difícilmente tiene un candidato independiente. No obstante toda esa fortaleza, hasta ahora, y espero que cambie, no hemos logrado a partir de un buen programa de gobierno que ha hecho el equipo de (Osvaldo) Rosales traducirlo para que la gente asocie medidas concretas a Guillier.

-¿Falta un relato?

-No hay una asociación entre un buen programa y Guillier. Lo pongo al revés. Piñera ha instalado que si gana, habrá crecimiento, ya veremos que no es así, pero crecimiento y empleo. Puedo poner tres o cuatro ejemplos, yo estoy en desacuerdo, pero la gente que está de acuerdo con ese planteamiento, lo asocia a él. Entonces, hay una asociación entre el liderazgo y esas medidas concretas. Esa es nuestra debilidad hasta ahora.

El relato está súper bien expuesto en el programa, hay siete prioridades, todo impecable, pero noto que a Guillier hay que asociarlo a temas concretos. Por ejemplo, asociarlo a la defensa de las reformas de Bachelet, el que se preocupe de cómo se protegen las familias. Por ejemplo, junto con respaldar la reforma previsional, exigirle al Gobierno y, de lo contrario, que él se comprometa en el primer mes de gobierno a reajustar en un 10% los que quedaron fuera de la reforma, que son 660 mil adultos mayores que pertenecen a la pensión básica solidaria. Eso es concreto. Cuando haces un puerta a puerta en una campaña, golpeas la puerta y dices: “Buenos días, ciudadana, vote por él. Él es 1, 2, 3, 4, 5”. Eso le tiene que hacer sentido a la vecina que abrió la puerta. No sacamos nada con basarnos en un programa que, resumido, tiene 58 páginas.

-¿Qué representa para usted Beatriz Sánchez?

-En el cuadro actual, nuestra candidatura debiera pasar a segunda vuelta. La de Beatriz Sánchez es muy potente, mucho más allá que los números que sacaron las fuerzas del Frente Amplio cuando disputaron las últimas municipales: ellos sacaron el 8%, nosotros el 34%. Si sumo las encuestas, estamos en el orden del 40% entre Guillier y Sánchez, y eso demuestra lo imprescindible que es ir construyendo en a lo menos las cuatro candidaturas más fuertes del mundo progresista (Carolina Goic, Marco Enríquez-Ominami, Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez) una convergencia de contenidos. Se nos olvida lo que nos pasó en 2009: Piñera ganó gracias a ME-O.

-¿Cuán difícil es enfrentar la sensación de derrotismo en una campaña?

-El cáncer de una campaña es el derrotismo, es el entreguismo, que te genera el oportunismo, el arrancar. Eso lo reviertes con fuerza y contenido.

Puede ser que esta elección tenga particularidades: por primera vez vamos separados no solamente candidatos, sino que en listas parlamentarias, y tenemos al frente a una derecha con hambre de llegar a La Moneda. Están en Teatinos con Moneda, pero con hambre; se les nota. Mire la Bolsa de Comercio, y tenemos un gobierno que, en mi opinión por déficit político más bien, no ha logrado que las reformas hagan carne en la mayoría.

-¿Cuánto influye, en ese sentido, la distancia de los partidos?

-El fracaso de no haber tenido primarias es una responsabilidad de los partidos, unos más que otros, sin duda, porque si hubiéramos tenido primarias, estaríamos en otro escenario. Segundo, es efectivo, en mi opinión, lo que usted señala. El derrotismo es un cáncer que lleva al aislamiento, al sálvese quien pueda, al atrincherarse en el Parlamento. Guillier tiene que vencer todos esos tumores. Pero no basta con decirlo: tenemos seis partidos detrás de Guillier, comandos territoriales organizados, un buen equipo de programa, 32 comisiones, un buen equipo de comunicaciones. Está todo para revertir este estancamiento en las encuestas: no somos el 20%, somos a lo menos el 34%.

Crecimiento económico

-Usted señaló que Piñera ha marcado su agenda en el crecimiento económico. ¿A Guillier le ha faltado hacerlo?

-Sí.

-El ex Presidente Lagos dijo que el resto es música.

-Discrepo de mi Presidente Lagos: él ganó con crecimiento y con música. La música era la igualdad. ¿Se acuerda?

-¿Falta un apoyo de Lagos a Guillier?

-Lagos ha hecho muy bien en no pronunciarse entre Goic y Guillier. Él es más que la izquierda por su historia. De lo que no tengo duda es que una vez resuelto quién pase a segunda vuelta, Lagos va a apoyarlo.

-¿Cuán distinto es perder con Piñera en 2009 que en 2017?

-Sería una derrota política estratégica.

-¿Por qué?

-Significaría que el progresismo, cuando se dividió en 6 candidaturas presidenciales, la derecha logró unirse en torno a uno importante. Habría que reflexionar qué nos pasó como gobierno que por segunda vez le pasamos la banda a Piñera. Entrar a un proceso imprescindible de crítica y autocrítica.

-¿Qué le pasa cuando Guillier habla de “los políticos”?

-Se equivoca. Un candidato independiente tiene una enorme ventaja, es su fortaleza. Pero Guillier tiene que tener conciencia de que para ganar y para gobernar son imprescindibles los partidos. Mejores partidos que los que tenemos, pero imprescindibles.

 “El relato está súper bien expuesto en el programa, hay siete prioridades, todo impecable, pero noto que a Guillier hay que asociarlo a temas concretos”.