Columna de opinión: Porqué Apoyo a Frei

Publicado : 08 Enero, 2010 en Prensa

“… los chilenos no tenemos derecho al inmovilismo autocomplaciente… Seguimos siendo un país con muchos problemas, inequidades y cuentas pendientes.”

Felipe Lamarca.

Lo que le dio fortaleza a Chile durante los últimos 20 años fue la existencia de un consenso mínimo sobre cómo manejar el país. Ese acuerdo político permitió que el país creciera, que redujéramos la pobreza y mejoraran las condiciones de vida de la gran mayoría de los chilenos.

Gracias a nuestros avances y logros, Chile cambió. El sistema que tenemos ya cumplió su cometido. La gente hoy pide más calidad de vida, más igualdad de oportunidades, más democracia. No quiere que los más ricos se lleven la tajada de león de la economía y que les “gotee” el rebalse. No quiere tener que pagar 60% de interés anual para comprarse un televisor. No quiere prepagar 5 veces más por minuto de celular que un tipo con plan. No quiere que sus hijos salgan del colegio sin entender lo que leen y que salgan de la “universidad” para trabajar de secretaria o taxista.

Enríquez-Ominami interpretó esa desazón y ansia de cambio. Abrió una puerta de esperanza para los chilenos que aspiran a más igualdad de oportunidades y a menos concentración del poder económico, político y regional. Pero Marco no pasó a la segunda vuelta.

El 17 de enero Chile enfrenta una opción: Frei o Piñera. Hay quienes prefieren no optar y dejar que otros elijan por ellos porque creen que da lo mismo, que Frei y Piñera son la misma sopa con otra cuchara.

A mi no me da lo mismo porque tengo la convicción que no es la misma sopa. Un gobierno de Piñera sería una sopa preparada por la UDI, sazonada con su desprecio por los derechos humanos, con su desinterés por la solidaridad y la sociedad civil, con su falta de tolerancia religiosa, política y valórica. Una derecha anticuada, que se opuso y mediatizó el divorcio y que se opone a que los pobres tengan acceso a la píldora del día después, haciendo caso omiso que un 40% de los niños en Chile nacen fuera del matrimonio. Que considera una “estupidez” que se hable de salario ético. Que no cree en la educación pública de calidad, porque el actual sistema mantiene la calidad de su lado. Una UDI que no quiere reformar el sistema tributario porque está diseñado para que los ricos se hagan más ricos para “promover el ahorro”. Una derecha que no cree que los derechos de uno terminan donde empiezan los del otro. Esa sopa no la quiero, gracias.

Apoyo a Frei, en cambio, porque veo que con los resultados electorales se convenció que el país cambió. Creo que Frei es capaz de tomar lo mejor de los programas de Juntos Podemos y de Marco para hacerlos suyos. Creo que Frei es capaz de hacer que su coalición política asuma la urgencia del cambio. Ya Frei aceptó la necesidad de cambiar las instituciones que norman la exclusión política. Ya aceptó que los recursos naturales no se deben regalar y que hay que cobrar un royalty. Ya aceptó modificar el sistema tributario para financiar una educación pública de mejor calidad. Ya aceptó que los CORE sean elegidos y lo llamo a que impulse la elección de los intendentes. Frei quiere un país que proteja a los consumidores de los abusos monopólicos porque él no pertenece a los monopolios. Frei se da cuenta que el progreso económico, única forma de mejorar la calidad de vida de la gente, requiere de paz social y que no habrá paz social si el país sigue siendo tan desigual.

Nadie le puede pedir a Frei que en cuatro años construya el Paraíso Terrenal. Pero en los próximos cuatro años podemos dar los pasos más urgentes en el contexto de una nueva coalición basada en acuerdos programáticos. Para eso Frei necesita nuestro apoyo y Chile necesita a Frei de Presidente.