LA IMPREVISIBILIDAD DEL MUNDO ACTUAL: hacia un nuevo clivaje político

Publicado : 17 Enero, 2017 en Columnas Chile 21, Jaime Ensignia

| por Jaime Ensignia |


El escenario internacional ha cambiado drásticamente. En Europa, el 24 de junio del año pasado, el triunfo del BREXIT en el referendo sorprendió de una manera inequívoca a la opinión pública mundial, derivando a que David Cameron renuncie a su cargo de primer ministro. Lo más apostaban a que el Reino Unido seguiría siendo parte de la Unión Europea. El mismo año 2016, en diciembre pasado, la sociedad italiana era convocada a un Plebiscito con el objetivo de reformar la Constitución.  El otrora nuevo rostro del socialismo italiano y europeo, ministro Matteo Renzi, debió dimitir como consecuencia de su derrota frente a este referendo.

Los países de la EU y en especial, Alemania, recibían el pasado año, una gigantesca ola de migrantes que huían de los efectos de guerras en el Medio Oriente,  en Siria y por la presión demográfica de países africanos. Un fenómeno no visto desde el fin de la segunda guerra mundial en el viejo continente. Se calcula que un 3,1% de la población mundial, alrededor de unos 230 millones de habitantes, están fuera de sus países de origen (1). Por otro lado, países como Francia, Bélgica, Alemania y Turquía sucumbían ante la amenaza y actos del terrorismo fundamentalista islámico yihidista, lo cual azuzaba las aguas anti-migración, nacionalistas y xenófobas existentes en la gran mayoría de las naciones europeas. En este escenario, la ultraderecha del continente gana un importante terreno en lo política e ideológico, levantado las banderas chovinistas, nacionalistas y, en cierto sentido, anti estado actual de la globalización, presentándose como alternativa electoral en Italia, Holanda, Francia, Alemania y Austria, en las elecciones del 2017 y 2018.

EEUU nos sorprendía con la victoria presidencial -no prevista por ningún sondeo de opinión pública o, por agudos analistas políticos- de Donald Trump sobre Hillary Clinton. Las propuestas del candidato republicano fuertemente neo proteccionistas, nacionalistas, xenófobas, anti TPP y de confrontación con los otros poderes mundiales, en particular en el caso de China, se imponían en esta confrontación presidencial. Paradojalmente, el presidente electo, levantaba las banderas de una política anti Globalización. Cómo será el comportamiento de Trump una vez inquilino de la Casa Blanca, es aún, una noticia en desarrollo.

En una reflexión más contextualizada sobre el escenario mundial, el periodista y politólogo argentino, José Natanson nos señala lo siguiente:

“Obviamente interrelacionadas, la globalización financiera, las migraciones y el terrorismo se presentan ante los ciudadanos, sobre todo del primer mundo, como fuerzas poderosas imposibles de enfrentar, como tendencias incontestables situadas fuera de su control. No es difícil imaginar la mezcla de frustración y bronca que esto genera en personas que desde hace medio siglo se han acostumbrado a vivir en condiciones de relativo bienestar y a salvo de cualquier catástrofe” (2).

En América Latina y en particular América  del Sur experimenta cambios políticos y económicos de envergadura, el giro a la derecha en el continente, parece indicar el nuevo ciclo de una nueva etapa conservadora – restauradora. Así lo demostró, la elección de Macri en Argentina y su primer año de gobierno, la elección en segunda vuelta presidencial peruana, entre dos candidatos de la derecha de ese país. Los resultados adversos para el presidente Evo Morales en su referendo de febrero del año 2016, la destitución de la presidenta Dilma Rousseff en Brasil, la derrota del Plebiscito en Colombia por la propuesta de Paz entre el gobierno y las FARC, son algunos de los hechos que nos permiten sostener este cambio en la región. Al parecer, los tiempos de los gobiernos progresistas están llegando a su fin. Son pocos los países de la región que aún mantienen gobiernos que podríamos llamar progresistas o de izquierda. En este contexto, el progresismo y la izquierda latinoamericana está convocada a un profundo proceso de reflexión de lo que se hizo, lo que salió bien, lo que fracasó y lo que quedó pendiente. Tal como lo titula en una entrevista reciente, el ex senador, Carlos Ominami, en el análisis de la situación política actual de Chile, que sin embargo, es en nuestra opinión, trasladable  al escenario político de la región, “enfrentamos no solo el riesgo de una derrota electoral, sino también cultural e ideológica” (3).


1-. Ver: José Natanson, Cuando tiembla el centro del mundo, Le Monde Diplomatique, Edición Cono Sur, pág. 2, noviembre 2016.

2-. Idem, pág. 2.

3-. Ver: www.chile21, 18 de diciembre 2016.


Jaime Ensignia, sociólogo, Dr. en Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad Libre de Berlín. Director del Programa Internacional de la Fundación Chile 21.