Elecciones presidenciales en los EE.UU: ¿cuánto influye en América Latina?

Publicado : 02 Noviembre, 2016 en Columnas Chile 21, Jaime Ensignia, Rafael Urriola

|por Rafael Urriola / Jaime Ensignia*|


La primera potencia mundial, los EE.UU, está ad portas de una compleja y singular elección presidencial. El Presidente Barack Obama lo señalaba en su discurso en la Convención Nacional Demócrata de esta manera: “esta no es la típica elección”, refiriéndose a todo lo que está en juego y todo lo malo que puede llegar a pasar si se convierte en presidente el candidato Donald Trump. La sociedad norteamericana de las últimas décadas, no estaba acostumbrada a campañas destempladas,  principalmente por el estilo de agresiones de uno de los postulantes a la Casa Blanca. La campaña electoral ha revestido características inusuales como producto del discurso negativo, xenófobo, y misógino de parte del millonario Trump, candidato al fin y al cabo del Partido Republicano, no siendo él un originario propio de este partido.  

Este jueves 27 de octubre en la Fundación Chile 21 se examinaron  los posibles resultados electorales en EEUU y sus impactos en América Latina. En realidad, en nuestro país los temas internacionales son tratados casi al nivel de la anécdota, sea porque geográficamente estamos en el “extremo del mundo” o porque  con apenas 17 millones de habitantes, poco contamos en los guarismos económicos mundiales, ni menos en las estrategias geopolíticas de las grandes potencias. Sin duda, Chile es más conocido por Salvador Allende y por los desastres naturales como los  terremotos que por otra cosa.

En el debate mismo de este evento, Santiago Escobar, panelista y director de contenidos de El Mostrador consigna que nada cambiará con la elección de EE.UU en su política exterior con respecto a América Latina, aunque  hay temas puntuales, en que es más notoria su presencia. Con el fin de la política de la Guerra Fría terminaron también los peligros de que nuestros países cambien de “bando”, por lo que la vigilancia política es menos estricta siempre y cuando se respeten elementales reglas democráticas. Raúl Sohr explicó que más allá de toda interpretación acerca de la irrupción de nuevas potencias a nivel mundial nunca debe olvidarse que EEUU continúa siendo la potencia hegemónica a nivel planetario, esto concierne a China y a otras potencias emergentes, como es el caso de la India.  Aunque solo fuese por esto, los centros de pensamiento nacionales y fundaciones políticas debiesen incluir en sus agendas los temas internacionales y evaluar las tendencias de los grandes potencias en cuanto al lugar que asumen en este proceso globalizador. La profesora del  Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la Universidad de Chile, Lorena Oyarzún, doctora en relaciones internacionales e integración europea, agregó que en cualquier caso la agenda de Chile en lo internacional se ha reducido particularmente a la inserción económica de nuestro país, llámense Acuerdos de Libre Comercios, Acuerdos Bilaterales y últimamente el tratamiento del Acuerdo Transpacífico (TPP), en circunstancias que hay muchos otros temas políticos, culturales, étnicos y sociales que debieran ser parte de una agenda más amplia de la política exterior de Chile.

Los tres panelistas coincidieron, en que si bien las encuestas dan como ganadora  a Hillary. Clinton, éstas no han sido muy acertadas en casos emblemáticos como el Brexit, el plebiscito sobre el tema de la paz en Colombia o incluso en las recientes elecciones chilenas, por lo que hay que dar espacio a las dudas en cuanto a la certeza de estas encuestas. El resultado, por tanto está abierto, pero cualquiera que gane tendrá serias complicaciones para gobernar porque la ciudadanía estadounidense siente un malestar global. Como lo señala Sohr “por primera vez -quizá desde la gran depresión- que la gente no está segura que la generación futura vivirá mejor que la presente”.  Este sentimiento hace que Trump, pese a ser valórica y económicamente conservador ha levantado un discurso extraño por lo soez, xenófobo e incluso anti elite.  Escobar agregaba que la reacción anti Trump no es de todos los latinos o de todos los migrantes sino de grupos al interior de ellos. En efecto, aquellos que se sienten ya “instalados” en  el país coinciden en que  es necesario regular a los nuevos migrantes para evitar una reacción al “voleo” de las capas medias autoconsideradas de origen americano histórico.

Salvo México, destacaba Oyarzún, el resto de América Latina es tratado de manera secundaria en las políticas internacionales de EE UU. Para la potencia americana los temas con Rusia y la forma de combatir el terrorismo de origen musulmán, el rol de ésta en la OTAN, son prioritarios de la agenda internacional de este país del norte. Con China se ha llegado a un impasse entre los intereses de las grandes transnacionales que han deslocalizado la producción hacia esa zona y las intenciones de recuperar protagonismo económico. De hecho todo indica que el equilibrio económico o más bien el creciente rol económico de China se ha logrado también en el marco de que la potencia asiática hace tiempo que dejó de explicar cuál es la relación entre el modelo actual y el socialismo pregonado hasta los años 60. No cabe duda, que el pragmatismo chino ha tenido enorme réditos económicos.

En este escenario de hojarascas o huracanes internacionales, el día después del 8 de noviembre, día de la elección en los EEUU, temas como el rol de China y la Unión Europea en este nuevo contexto mundial y el rol de América Latina en este incierto panorama internacional, debiesen ser debatidos en el país.


*Rafael Urriola, economista y director del Programa de Protección e inclusión Social, Fundación Chile 21.
*Jaime Ensignia, sociólogo, director del Programa Internacional y de Relaciones Laborales de la Fundación Chile 21.