Presupuesto 2017 no ayudará a la reactivación pero abre espacio para baja de tasas

Publicado : 01 Octubre, 2016 en Noticias, Portada

|por Diario Financiero Online|


El Presupuesto 2017 no tendrá injerencia alguna en el crecimiento. Así lo estimó el investigador asociado de la Fundación Chile 21, Eugenio Rivera, tras conocer más detalles sobre el erario nacional que contempla un gasto de unos US$ 60.000 millones.

El experto estimó además que la política fiscal abre espacios para que el Banco Central baje la tasa de interés.

¿Es expansivo o restrictivo este Presupuesto?
Es sin duda restrictivo. Cabe señalar que la inversión pública caerá ya en el presente año en 0,5% lo cual se proyectará a la baja en el 2017 pues la inversión pública directa del gobierno está disminuyendo y el Ministerio de Obras Pública muestra una baja de 2,9%. Más aún, las cifras del presupuesto son las que se alcanzan con un 100% de ejecución presupuestaria. Lo más probable es que el atraso en la elaboración de los proyectos de inversión y en la construcción de las obras en obras públicas y en salud implique al final del período un carácter más restrictivo. Algo similar sucede con el gasto en educación.

¿El crecimiento del gasto contiene las presiones por una eventual rebaja en la clasificación de riesgo?
Obviamente. Más aún, un aumento de 1 punto del PIB del déficit fiscal en el contexto de bajas tasas que muestra la economía internacional y la sólida posición del Estado en materia de deuda (tanto la deuda neta del gobierno central como la consolidada del sector público mostraban en marzo del presente año una posición acreedora de 2,35 del PIB y 6,4% del PIB, respectivamente) no afectarían la clasificación de riesgo país.

¿El erario da espacio para que el Banco Central baje la tasa?
La política fiscal abre sin duda un espacio a una baja de tasa por parte del Banco Central. No obstante, ello no es tan relevante pues como está sucediendo en muchas partes del mundo, donde incluso la tasa es cero o negativa, la política monetaria ha perdido casi toda su eficacia. Es por ello que resulta lamentable un crecimiento tan bajo del gasto público.

¿Es una victoria para el ministro Valdés en su tesis de la austeridad fiscal?
Es un paso adicional hacia la derrota de la centroizquierda en las próximas elecciones presidenciales. Viene a comprobar versiones reiteradas por parte de la derecha que la centroizquierda no le asigna toda la importancia al crecimiento. Se imponen las visiones conservadoras que sostiene que el gasto y la inversión pública no contribuyen al crecimiento. La experiencia internacional y nuestra propia historia demuestran que el aporte del Estado es crucial para abrir nuevas actividades productivas y para sacar al sector privado de situaciones de alto desánimo o ideologismo.

¿Ayudará a la reactivación?
No ayudará en absoluto a la reactivación; más bien es probable que tenga un efecto negativo por las siguientes razones: (1) Pues es una señal al sector privado de que la autoridad no está comprometida por mejorar el crecimiento de corto plazo. (2) Pues prioriza la reducción del déficit a costa de la necesaria contribución del Estado a mejorar la infraestructura y aumentar el gasto en ciencia y tecnología. Las cifras dadas a conocer para el fomento productivo para 2017 no llegan ni a US$ 150 millones. Realmente “peanuts” (3) Pues hace caso omiso de los efectos multiplicadores del gasto público. Las informaciones de CLAPES del día de ayer respecto a la evolución de la productividad del país deja aún en mayor evidencia lo erróneo de una política que considera la caída sistemática del PIB potencial de los últimos años como un dato y no como una situación que puede ser enmendada por la política pública.

¿Servirá para contener demandas sociales, en particular en tema pensiones?
De ninguna manera. El alza del 10% de las pensiones básicas y del aporte previsional solidario son muy positivos. El problema es que ello no repercute en la población que se ha movilizado en contra del sistema de AFP. Esos sectores no se benefician del pilar solidario (o en muy pequeña medida), se trata de las clases medias que por diversas razones tienen reciben pensiones que en promedio representan una tasa de reemplazo en torno a 30% o esperan recibir cuando jubilen una pensión similar a la indicada. Por otra parte, la postura inflexible del ministro Valdés respecto del reajuste del sector público, en que se ofrece un reajuste que no permite recuperar el poder adquisitivo perdido, va aumentar la creciente distancia entre los diversos grupos de trabajadores con el Gobierno de Michelle Bachelet. Como en el 2009, el Gobierno está contribuyendo a una nueva derrota de la centroizquierda.