Alta abstención, la ingrata herencia que dejarán las municipales para la próxima presidencial

Publicado : 30 Septiembre, 2016 en Portada, Prensa

|por Fernando Duarte M. – Diario Financiero|


“Hay gente que capaz que ni siquiera sepa que hay elecciones municipales”.

La frase dicha ayer por la presidenta Bachelet, refleja la inquietud que hay en el ambiente político de cara al 23 de octubre, día en que los chilenos deben elegir a los nuevos alcaldes y concejales de sus comunas.

El destape de algunos casos de corrupción ha generado una crisis que se ha traducido en un alejamiento mayor de la ciudadanía con la clase política. Ello, acompañado de una nueva ley electoral que restringe el tiempo y los lugares donde se puede hacer campaña, podría aumentar los niveles de abstención.

Una impresión que comparten los especialistas, quienes creen que la convocatoria podría ser menor que en 2012, cuando poco más del 40% del padrón concurrió a las urnas.

Abstención

Para Gloria de la Fuente, directora ejecutiva de la Fundación Chile 21, es evidente que menos ciudadanos votarán este año.

“Primero porque estamos en un momento de malestar de la ciudadanía y porque hay un cambio importante en términos de campañas”, dice la cientista política, quien duda que los niveles de participación “superen el 40%”.

Más lapidario es el coordinador OGP de la Fundación Ciudadano Inteligente, Manuel Barros. “Para levantarse a votar la gente tiene que confiar en el sistema y mientras no haya sanciones claras ni se vean cambios de actitud, es difícil que vayan a votar”, comenta.

Y agrega: “Creo que la votación andará por el 25% y no deja de ser preocupante que las autoridades sean electas por menos de la mitad de las personas”.

Quien también cree que la abstención aumentará es el experto electoral del PPD, René Jofré.

“No hay ningún indicio que nos permita decir que la participación va a subir. Más bien va a bajar. Cuánto, no sé, porque no acostumbro a hacer predicciones, pero los factores que llevan a que la participación pueda bajar son la crisis de la política y la percepción negativa que tienen los electores sobre los partidos y las instituciones en general”, afirma.

Qué se juegan los partidos

Siempre se dice que la municipal es una especie de termómetro que sirve para medir la temperatura previo a una campaña presidencial.

Pero no todos comparten esa opinión. El director del Instituto de Estudios Municipales de la Universidad Autónoma (ICHEM), Camilo Vial, cree que este es una elección de segundo orden.

“Los partidos están pensando en las presidenciales y así lo demuestran incluso en los actos de campaña municipal”, explica.

Aunque agrega que de todas maneras tratarán de mantener y aumentar sus porcentajes para no dar demasiado espacio a las candidaturas independientes.

En cambio, René Jofré cree todo lo contrario. “En las municipales y presidenciales juega un padrón parecido y por lo tanto puede ser predictiva en lo que viene para adelante”, afirma.

Y añade: “Todavía es temprano para mirar la elección presidencial, pero efectivamente el cuadro municipal, que no se alterará demasiado, va a provocar un efecto para el esquema presidencial, por eso todos los candidatos están tratando de concitar a la mayor cantidad de alcaldes”.