El nuevo desafío para las PYMES desde la sustentabilidad

Publicado : 20 Septiembre, 2016 en Columnas Chile 21, Fabián Norambuena

|por Fabián Norambuena|


Los países desarrollados han podido encontrar formas de dinamizar su economía generando nuevos nichos de negocios incluyendo criterios de sustentabilidad.  

En Chile, generalmente la sustentabilidad se asocia al impacto que ejercen las actividades, empresariales y de nuestro diario vivir, sobre el medio ambiente. Esta percepción es insuficiente porque no engloba la totalidad de los aspectos propios de la sustentabilidad (economía, medio ambiente, y sociedad); además, es necesario agregar que existe una tendencia a considerar también a la gobernanza de las instituciones (forma de ejercer la autoridad en forma cooperativa), como otro eje de la sustentabilidad.

Entonces, se hace necesaria una nueva forma de desarrollar los negocios en Chile. Antiguamente la producción terminaba en el uso de bienes y los desechos eran enviados a vertederos; en cambio, en el marco de la sustentabilidad es necesario reingresar los desechos como nuevas materias primas al proceso productivo. Por ejemplo, los neumáticos que ya no son utilizados, pueden ser convertidos en asfalto. Esto, es un gran cambio en el paradigma de los negocios, y, por ende, en la generación de nuevos puestos de trabajo.

Frente a esta tendencia mundial, las PYMES deberían reestructurar sus negocios y la forma de relacionarse con sus proveedores y clientes (desde “el proveedor del proveedor” hasta ”el cliente del cliente”), y revisar la trazabilidad (hoja de vida) de sus insumos hasta el usuario final, que ya no es el que deja de utilizar el neumático en su auto, sino aquel que lo convierte en asfalto.

 No obstante, el mayor desafío para las PYMES lo constituye la generación de empleo y conocimiento para enfrentar las exigencias de la sustentabilidad. Para esta nueva forma de trabajo (desde la sustentabilidad), se necesitará una visión de sociedad nueva para comprender que lo que antes podía ser una opción hoy se convierte en obligación, autoimpuesta por los acuerdos de producción limpia y/o impuesta por la normativa de responsabilidad extendida del productor “REP”.

Estas nuevas obligaciones podrán tener impactos en la generación de empleo. En el 2011, en la Unión Europea se crearon 50.000 puestos de trabajo, generados exclusivamente en la industria del reciclaje plástico (Plastics Recyclers Europe). Esto supone aumentar la competitividad del país en términos de sustentabilidad. Para que  esto ocurra en Chile deberán resolverse las problemáticas y desafíos reales de las PYMES, a saber: malas relaciones laborales; altos costos logísticos; nula integración de las organizaciones o empresas (de qué forma se conectan); políticas de financiamiento pro sustentabilidad; procesos engorrosos para obtención de financiamiento público; poco avance en tecnologías de la información democráticas y a bajo costo; dificultades en la planificación financiera; falta de capital humano avanzado; y, persistente voluntarismo filosófico de la mente de los emprendedores.

Entender que, sin esfuerzo, tecnologías, estudios y equipos humanos de excelencia, la sustentabilidad solo quedará declarada en alguna muralla de la empresa, justo al lado del certificado que esté de moda.