Consortes en campaña

Publicado : 14 Octubre, 2009 en Prensa

Mria. de los Angeles2La agresividad de la actual campaña presidencial como rasgo distintivo con relación a las del pasado es algo debatible. Sin embargo, lo que sí es nuevo es el protagonismo de las esposas de los candidatos. A algunas personas, esto les desagrada. La presencia de Doggenweiler, Larraechea y Morel en la arena pública es vista no sólo como un indicador más de frivolización de la política, sino como una intromisión indebida, que estaría reñida con supuestos valores republicanos. Sin embargo, ¿podrían haber sido las cosas de otra forma, dado que en nuestro país se está produciendo la convergencia, al menos, de dos fenómenos: la progresiva presencia de las mujeres en el espacio público y la ?norteamericanización? de las campañas? Lejos ha ido quedando la imagen de la esposa de candidato sonriente, silenciosa, de punta en blanco y dos pasos más atrás. Michelle Obama tuvo un rol opinante, a veces controversial, pero muy distante a lo decorativo. Hillary Clinton, recordemos, supuso un punto de inflexión, resultando inevitable no evocar su personaje en la película Colores primarios. Por tanto, lo que se vive en Chile no es un caso aislado. Viene a coincidir con la publicación reciente, en el diario El País, de un reportaje que, bajo el título ?La influencia prohibida de las primeras damas?, revisaba el desempeño de cónyuges de primeros mandatarios contemporáneos, incluyendo a los esposos de Angela Merkel y Cristina Fernández. Concluye constatando los esfuerzos que realizan las y los consortes para expresar sus individualidades, a pesar de los mandatos de la tradición y del protocolo.

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