Nuevas tablas de mortalidad perjudican a futuros pensionados

Publicado : 04 Agosto, 2016 en Álvaro Gallegos, Columnas Chile 21

|por Álvaro Gallegos|


A contar del 1 de julio de 2016, los ciudadanos que se acojan a retiro en el sistema de pensiones de capitalización individual, ya sea que opten por retiro programado o renta vitalicia, verán reducidas sus pensiones entre un 1,8% y un 2,3%.

Esta disminución de las pensiones es consecuencia de la decisión de la Superintendencia de Pensiones y de la Superintendencia de Valores y Seguros de modificar las Tablas de Expectativas de Vida y Mortalidad y aplicar un nuevo cálculo que extiende la sobrevida de los futuros pensionados.

Según las nuevas tablas, las mujeres afiliadas al sistema de pensiones que hoy cumplen con edad legal mínima de jubilación, es decir 60 años, vivirían en promedio hasta los 90,31 años. A su vez, para los hombres que cumplen con la edad de 65 años se estima que la expectativa de vida alcanzaría en promedio a 85,24 años.

Esto significa que las mujeres vivirían 14 meses en exceso a lo que indican las tablas vigentes y los hombres lo harían en 7 meses adicionales. A causa de esta estimación, las nuevas Tablas condenan a los futuros jubilados a una caída permanente en sus pensiones en torno al 2%.

Una expectativa de vida más extensa debiera ser motivo de alegría para los trabajadores próximos al retiro y para sus familias. Sin embargo, en la práctica, se traduce en menores ingresos y en un claro daño patrimonial para quienes se pensionen a partir del 1 de julio de este año.

Es necesario tener presente que esas nuevas Tablas no son más que una representación de la realidad y no entregan valores duros e inobjetables. Corresponden estas Tablas a un modelo construido sobre bases de datos que requieren un importante esfuerzo de depuración, que provienen de periodos de observación que pueden ser más extensos o más breves, y cuya metodología puede no ser la más idónea.

De hecho, no obstante que sus imponentes no forman parte del universo de afiliados al sistema de AFP, se incluye entre las bases de datos utilizadas aquellas del IPS, lo que puede distorsionar la estimación de expectativas de los futuros pensionados de retiro programado o renta vitalicia. También, es de notar que en la construcción de las nuevas Tablas seexcluyeron de las bases de datos a causantes con pensiones menores a la pensión mínima, es decir, afiliados de bajos ingresos. Ello implica que las nuevas tablas pueden sobreestimarla esperanza de vida y que el montode pensión sea inferior al actuarialmente justo.

Aunque, como se ve, tal ejercicio es una obra humana sujeta a errores o imprecisiones, las Superintendencias no han explicado cuál es el intervalo de confianza de sus resultados ni transparentado cuál es la variación de las expectativas de vida que justifica un cambio de las Tablas.

Sin embargo, su aplicación tiene efectos concretos en la vida de los futuros pensionados, los que sufrirán un deterioro en su patrimonio por efecto de la reducción de sus pensiones.
Esta reducción viene a agravar la situación económica de los futuros pensionados, en un contexto de amplio consenso acerca de la insuficiencia de las pensiones.

El perjuicio es transversal, alcanzando a hombres, mujeres e inválidos sin distinción.
El perjuicio es injusto, pues afecta más a los pensionados pobres, cuya expectativa de vida es inferior, que a los pensionados de mayores ingresos.

El perjuicio es exagerado, pues no parece haber proporcionalidad en un aumento esperado de vida de 14 y 7 meses, según se trate de hombres o mujeres, y una reducción de las pensiones de 2% o más que tendrá efecto duradero por toda la vida restante de los futuros pensionados.

Ello, después de una larga y sacrificada vida laboral dedicada a sustentar sus niveles de vida y la de sus hijos, sus gastos de alimentación, vivienda, salud y educación.
El perjuicio resulta inaceptable en el contexto de una realidad nacional donde las pensiones son muy bajas, según lo reconocen todos los actores relevantes de la sociedad.
El perjuicio es innecesario, pues ninguna ley obliga a las Superintendencias a aplicar este castigo a los futuros pensionados.

Sobre la base de lo que se ha expuesto, la asociación de consumidores CONADECUS ha interpuesto un recurso de protección a objeto de impedir la aplicación de las nuevas Tablas y, por esa vía, cautelar el patrimonio previsionalde los futuros pensionados afiliados al sistema de AFP.