La AFP estatal

Publicado : 31 Mayo, 2016 en Columnas Chile 21, Eugenio Rivera

|por Eugenio Rivera|


La presidenta anunció la decisión de acelerar la tramitación del proyecto que crea una AFP estatal. No era posible terminar este gobierno sin dar una respuesta a la demanda por un cambio en el sistema previsional. Desde las AFP se descalifica esta iniciativa, aduciendo que la AFP estatal no aumenta la competencia y no resuelve el problema de rentabilidad del sistema. Consideran además que se debería fortalecer el Pilar Solidario, aumentar la edad de jubilación y la tasa de cotización.

El  Pilar Solidario debe sin duda fortalecerse. Pero ello nada tiene que ver con el sistema de AFP. El Pilar Solidario es un sistema público que le da una solución, precaria todavía, al 50% de los chilenos para los cuales el sistema AFP nada ofrece. Lo que sí quieren los usuarios del sistema AFP es poder elegir entre prestadores públicos y privados.

La rentabilidad de los Fondos de Pensiones es sin duda un problema de marca mayor, pero constituye un desafío insuperable para el sistema AFP en su conjunto. Ello no se soluciona aumentando las cotizaciones. Producto de la crisis financiera y de las nuevas regulaciones introducidas en los mercados financieros internacionales, los rendimientos de los activos financieros tienden a ubicarse en torno al 2%. Esas rentabilidades se ubican por debajo de la tasa de crecimiento de los salarios, lo que le quita toda justificación al sistema. A los bajos retornos se suman las altas y variadas comisiones que pagan los afiliados a las administradoras y que les han generado rentabilidades anuales en torno al 30%.

La decisión de la Presidenta de preparar una hoja de ruta para transformar el sistema previsional para delinear un camino para concordar un nuevo sistema, es un paso adelante. La AFP estatal permite que aquellos que no quieren seguir entregando sus ahorros a las AFP privadas, lo puedan hacer a un operador público. Esta medida ayuda a introducir los cambios paramétricos necesarios. Permite además aumentar la competencia. Como se sabe, los afiliados son poco sensibles al precio, lo que explica que la mayoría de ellos sigan en las AFP que presentan las mayores comisiones. La sola idea de introducir una AFP estatal en el año 2008, generó una rebaja sustancial de las cotizaciones. Su creación fortalecerá ese proceso. La infraestructura pública existente, sin mayores inversiones adicionales, hará posible bajar sustancialmente  los costos de administración. Su operación sin fines de lucro permitirá que lo que las administradoras obtienen como utilidades se trasladen a los afiliados de la AFP estatal. El mismo mecanismo que maneja los Fondos Soberanos puede gestionar los fondos de pensiones de la AFP estatal reduciendo los costos asociados.

Hasta ahora los fondos de los afiliados son manejados por las administradoras. Ellos deciden en donde invertir (bajo reglas definidas) y además pueden elegir directores en las empresas de las cuales tienen acciones. Una AFP estatal implicaría que sería el Estado el que manejaría los fondos de sus afiliados y podría nominar los directores de esas empresas, existiendo en consecuencia la posibilidad de que respondan mejor a los intereses públicos.