Reforma laboral fue analizada en profundidad en encuentro en Chile 21

Publicado : 25 Abril, 2016 en Portada, Prensa


Representantes del mundo político, sindical y académico, participaron en el seminario “¿Es esta la reforma laboral para el Chile del siglo XXI?”, actividad coordinada por el Programa de Derechos Laborales del centro de pensamiento progresista, encabezado por Jaime Ensignia.

En la ocasión, el presidente ejecutivo de Chile 21, Carlos Ominami, sostuvo que hay una especie de paradoja, ya que es un lugar común decir que  la relación laboral ayuda a la cohesión social y a la productividad, pero hay un tremendo rechazo de parte de los sectores de la política chilena. “Creo que lo tenemos hoy, con todo lo  importante que es, no es exactamente la reforma laboral para el Siglo XXI, creo que lo que salga del Parlamento y el Tribunal Constitucional, será un esfuerzo importante que ha significado muchas luchas, pero que tiene que ver básicamente  con eliminar los rezagos”, enfatizó.

Por su parte, la presidenta de la comisión de Trabajo del Senado, Adriana Muñoz, dijo que el texto despachado no es la “reforma del Siglo XXI. Apenas es una remoción de los resabios  de lo que nos viene rigiendo del año 79. Es una llave que abre muy a medias el candado del plan laboral de José Piñera”, resaltó. Agregó que el planteamiento inicial era más robusto que el aprobado por el Legislativo. “No es la reforma que queríamos pero fue lo posible. Desgraciadamente a 26 años de recuperar la democracia, al parecer el sello de lo posible no es solamente el sello de la transición, sino que llegó para quedarse”, dijo. “Lo aprobado cumple lo comprometido, manteniendo inalterable las ideas matrices del proyecto”, sin embargo –dijo- “hay aspectos con los que no estamos conformes y que deberán seguir siendo objeto de discusión en el futuro porque quedaron, en mi opinión, mal resueltos”.

La economista de Libertad y Desarrollo, Cecilia Cifuentes, indicó que la reforma laboral generará efectos como un aumento en la sindicalización; frente a la posibilidad de paralización de la empresa, pudiera haber ganancia de corto plazo a un grupo minoritario de trabajadores; se proyecta una mayor judicialización de la relación laboral; y se daña el que efectivamente los empleadores puedan premiar el esfuerzo, y “con ello se afectan los incentivos a la productividad. Desde el punto de vista de la empresa acá hay un  desincentivo a la contratación, al emprendimiento”,  y también existirá un “incentivo artificial a la automatización”.

En tanto, el  vicepresidente de la CUT, Nolberto Díaz, dijo que “lo que tenemos ahora es una reforma laboral modesta”. Añadió que lo que sucedió en el pasado en Chile, “no fueron simplemente un par de modificaciones legales para instalar un plan laboral. Aquí lo que pasó es que se intentó matar un sujeto social”.

El abogado y académico, José Luis Ugarte, dijo que la iniciativa legal  “tiene problemas técnicos mayores. Esto para los trabajadores es un problema porque va a generar juicios que significan costos para el sindicato. Sindicatos  que no tenían juicios van a tener que enfrentarlos”.

Por último, el ex ministro, Francisco Vidal, sostuvo que “hay un emplazamiento a la Nueva Mayoría”. “Este es un tema pendiente y se va a ver en el próximo programa de gobierno”, enfatizo. Dijo que “si la derecha está tan preocupada, no le puede ser indiferente esta reforma, porque no hay dirigente empresarial o político de derecha que no le guste esta reforma”, recalcó.

Reforma laboral fue analizada en profundidad en encuentro en Chile 21

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