Discurso inaugural del X Foro del Progresismo

Publicado : 26 Noviembre, 2015 en Portada, Prensa


Amigas y amigos,

Permítanme antes que nada, saludarles a todas y todos y muy especialmente a nuestros invitados que vienen de lejos a compartir sus reflexiones.

Quiero saludar con especial afecto al ex Presidente José Mujica que nos ha hecho el tremendo honor de venir. Era muy difícil encontrar espacio en su apretada agenda. Lo encontró y está aquí con nosotros. Gracias, muchas gracias. Nos sentimos muy animados y acompañados por su presencia. Usted representa para nosotros un tremendo ejemplo de fuerza, coraje, persistencia, valentía y humildad.

La experiencia del frente amplio, del cual es usted un líder indiscutido, constituye para nosotros una referencia de gran relevancia. Somos muchos los que pensamos que el proceso de transformación en Chile y el resto de la región pasa por la construcción de amplias convergencias sociales y políticas que le den sustento sólido a los procesos de reforma y transformación estructural. Hay mucho que aprender del proceso uruguayo, de cómo han conseguido mantener la unidad en la diversidad.

Este X foro tiene lugar en momentos difíciles.

Estamos todavía bajo la conmoción de los acontecimientos que tuvieron lugar el viernes 13 en París.  Faltan palabras para expresar nuestro horror y nuestra infinita tristeza.

América Latina está geográficamente lejos de los frentes donde se libran estas nuevas guerras. Debemos estar, sin embargo, muy cerca con nuestro cariño y solidaridad, de las víctimas y de todos, son tantos, los que se sienten amenazados por esta ofensiva del fanatismo y la intolerancia.

Deseamos fervientemente que los líderes de las naciones más directamente involucradas encuentren el modo de garantizar la seguridad de la población evitando derramamientos de sangre que contribuyan a potenciar el odio y la violencia. Es un tremendo desafío evitar la parálisis que produce el miedo y las escaladas de violencia que solo conducirán a nuevos horrores.

Se requiere mucha firmeza para enfrentar un terrorismo ciego y despiadado. Pero, como lo dijo también el Presidente Hollande, a fin de cuentas para enfrentar al oscurantismo y la intolerancia se requiere una cultura, del respeto y de la tolerancia.

América Latina es un continente de paz. No tenemos guerras pero si violencia.

La última guerra que subsiste está cerca de terminar en Colombia. Sinceramente deseamos que prontamente se firme la paz y se ponga fin a una guerra de cincuenta años. Alberto Lara tendrá ocasión de exponer sobre este proceso.

Hay otros procesos promisorios en la región como la normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, resolviendo un conflicto que constituye un resabio de una guerra fría que quedó muy atrás en el pasado.

América Latina vive sin dudas tiempos difíciles.

El ciclo de oro de la pasada década es cosa del pasado. El cuadro internacional se ha vuelto mucho menos favorable.

Durante ese ciclo muchos de nuestros países lograron la convergencia virtuosa del crecimiento, baja inflación, disminución de la pobreza, desendeudamiento. Todo esto en condiciones de democracia y con políticas sociales más profundas. Los gobiernos progresistas que en muchos países condujeron estos procesos tienen el gran mérito de haber hecho posible esta convergencia.

Sin embargo, adolecieron de estrategias destinadas a transformas las estructuras productivas. Más aún, en muchos casos asistimos a procesos de reprimarización que nos hicieron más dependientes de un número reducido de  recursos naturales.

Este es uno de los problemas más importantes que estamos viviendo. A esto se agrega el deterioro de la calidad de la política y el desprestigio de las instituciones.

Se ha producido también una erosión de los liderazgos que estuvieron al frente de estos procesos en la década pasada.

Este es el nuevo cuadro que enfrentamos. Nuestro objetivo en este foro es identificar con claridad los impases para abrir nuevas perspectivas al progresismo.

Hace mucho que aprendimos que las transformaciones profundas requieren de tiempos largos. Sabemos también que en estas luchas hay avances pero también retrocesos.

De todo esto queremos hablar. De los objetivos que las fuerzas de progresos debemos proponernos en este nuevo cuadro y de los medios para conseguirlos. De las políticas públicas pero también  de las movilizaciones ciudadanas necesarias para darle a los cambios un sustento sólido.

 

Carlos Ominami

Presidente Ejecutivo

Fundación Chile 21

Discurso inaugural del X Foro del Progresismo

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