Fundación Chile 21 Inaugura Nuevo Organismo Asesor para Fortalecer el Progresismo

Publicado : 02 Julio, 2009 en Portada

Con una cálida recepción a los nuevos integrantes del Consejo Consultivo en un conocido restaurant capitalino, la Fundación Chile 21 realizó anoche su primer encuentro ampliado con los nuevos integrantes de este organismo asesor del directorio, entre los cuales se encontraba el senador y presidente honorario de la Fundación, Carlos Ominami; el presidente del directorio, Enrique Dávila y la directora ejecutiva, María de los Angeles Fernández, además de otras personalidades del mundo empresarial, político, cultural, académico y de la sociedad civil.

Cerca de las 20 horas, mientras llegaban los primeros invitados, en el lugar se respiraba un aire pleno de entusiasmo de parte de los asistentes a conformar este equipo asesor, y entre éstos se transmitía el deseo por aportar con su experiencia profesional y social, haciéndose eco de los principios y gestos que han motivado el desarrollo de ideas progresistas durante estos últimos 17 años, desde que el ex presidente Ricardo Lagos convocara a la creación de la Fundación Chile 21, en un marco de reflexión y acción de un progresismo convocante y pluralista.

El presidente del Directorio, Enrique Dávila y la directora ejecutiva de Chile 21, María de los Angeles Fernández, fueron los encargados de dar la bienvenida a los invitados a través de palabras de agradecimiento hacia quienes se integraban al Consejo Consultivo para luego destacar el importante rol que le ha tocado desempeñar a esta entidad progresista en los dos últimos decenios, de cara a un país que ha cambiado su manera de enfrentar la democracia y en permanente diálogo con las autoridades gubernamentales de la Concertación y los diversos representantes de la sociedad civil.

En parte de su alocución, María de los Angeles dijo a los presentes que “en Chile 21 nos dedicamos a contribuir al debate de ideas en el país así como el diseño y elaboración de políticas públicas”, para lo cual, la directora ejecutiva expresó la necesidad de promover la reagrupación de progresistas donde quiera que se encuentren con el fin de “dar una batalla por ideas y proyectos en forma colectiva, a través de la formación de equipos y con ello ir más allá de los individual”.

Más adelante, dijo que la Fundación “cubre el vacío que los partidos políticos van dejando en una función que debiera ser natural para ellos como es el debate programático y de ideas vinculadas con las políticas”. A su juicio, “estaríamos asistiendo a un fin de ciclo en la política chilena”, con lo cual el progresismo debiera asumir un rol protagónico en la nueva etapa de repensar las tareas que debe enfrentar no sólo el gobierno “sino las fuerzas progresistas en su interior. Todo dependerá del diagnóstico que hagamos de la tarea realizada”.

Según María de los Angeles Fernández, los desafíos por alcanzar una mayor igualdad social siguen estando entre las tareas prioritarias del progresismo, y a pesar, de los avances en materia de reducción de la pobreza y el impacto sobre el producto per capita que han realizado los gobiernos de la concertación, en el futuro próximo “el redoblado esfuerzo desarrollista que se haga no podrá estar sustentado sobre la base de un modelo que no garantice la igualdad de resultados, así como su esfuerzo redistribuidor”.

“Un progresista – dijo Fernández – no puede mantenerse impávido frente a esto ni tampoco frente a dos situaciones que bien ha resumido el Latinobarómetro y que caracterizan a nuestro país: la desigualdad y la discriminación, por un lado y, por otro, el abuso”. Finalmente, señaló que se debe modificar la estatura del Estado, en especial cuando éste ha sido disminuido en su manifestación hacia con los más desposeídos que ven “un papel entre secundario y anodino que no se corresponde con las aspiraciones de los chilenos que desean un rol más activo y protagónico en múltiples áreas de su vida donde el ejercicio de sus derechos ha venido a estar en manos, en un porcentaje muy alto, de la prestación de servicios por privados quienes, en muchos casos, han incurrido en abusos manifiestos”.

En parte de los estatutos de esta entidad, que fija las funciones del Consejo Consultivo, se encuentran aquellas relacionadas con la conformación de un número indeterminado de personalidades que representen un variado espectro académico, político, social, intelectual, profesional, cultural, económico y científico, tanto de nuestro país como del extranjero, y que se reúna, elabore informes y recomendaciones en materias que el propio directorio les demande.

Este grupo de destacados profesionales, cuya labor se ha establecido ad-honorem, será presidido por una persona escogida de entre sus miembros y ratificado por el Directorio de la Fundación, cuyo período de ejercicio durará mientras cuente con la confianza de la entidad máxima del organismo.