Otra mirada es posible: la ciudadanía valora cambios en el mundo del trabajo

Publicado : 26 Octubre, 2015 en Columnas Chile 21, Jaime Ensignia

|por Jaime Ensignia|


La sociedad chilena se encuentra en tensión –algo lógico en un sistema democrático– por las reformas y transformaciones políticas, económicas y sociales en curso. El programa de la Presidenta Bachelet con el cual ganó en la segunda vuelta presidencial con el 62,16% de los votos, avizoraba controversias sustantivas, debates duros y de fondo sobre las reformas que el programa planteaba. Nadie fue llamado al engaño desde que las propuestas tomaron estado público en el tan difundido “Chile de todos. Programa de Gobierno Michelle Bachelet 2014-2018”.

La derecha política, económica y los megamedios escritos, incluida la mayoría de los canales de televisión, desde un principio declararon un NO rotundo a cualquier tipo de cambio de las reglas del juego que imperaron desde el retorno a la democracia. Ha existido una campaña brusca, delirante y tergiversadora de la impronta reformista que impera en la sociedad. No se han escatimado esfuerzos para denostarlas, parte importante de los cuales se sustenta en las encuestas que todos conocemos y que han ido señalando la inexorable caída en la aprobación pública de las reformas. La guinda de la torta en este sentido es la millonaria inserción en los grandes diarios del fin de semana titulada “Crece el consenso técnico que pide corregir la Reforma Laboral”, suscrita por militantes de la Democracia Cristiana y del Partido Socialista; un ex precandidato presidencial y ex ministro de Hacienda del primer Gobierno de Bachelet; académicos y políticos de derecha y liberales de centro izquierda.

Por empezar, la experticia técnico-política no se agota ni mucho menos en quienes firman el inserto. A su vez, no solo es preciso recabar opiniones técnicas al respecto, sino de la ciudadanía en general, ya que allí se encuentran los principales afectados por la reforma: trabajadores y trabajadoras. En este contexto resultan esclarecedores los resultados de la reciente Encuesta de la Fundación Chile 21 y Criteria Research “Otra mirada ciudadana” en cuanto a este tema. El estudio, de carácter nacional, habla a las claras de un fuerte consenso ciudadano respecto de la necesidad de proteger derechos laborales al indicar que:

– Un 94% de los encuestados está de acuerdo en que la ampliación de beneficios sindicales debe ser acordada entre trabajadores y empleadores; 90% considera que la huelga es un derecho de los trabajadores que debe respetarse; 83% está de acuerdo que para resguardar los derechos de los trabajadores es necesario fortalecer los sindicatos; 69% está en desacuerdo en que se deba permitir a los empresarios el reemplazo de los trabajadores en huelga.

– Al plantear “Se debe permitir el reemplazo de trabajadores en huelga”, un 78 % de quienes se sienten de oposición de izquierda o centro izquierda está en desacuerdo; en la oposición de derecha o centro derecha (CD) un 49% desacuerda; entre partidarios del Gobierno un 78% manifiesta su desacuerdo y, entre quienes no se identifican con ninguna de estas opciones, un 72% señala su desacuerdo. Síntesis: una abrumadora mayoría rechaza el reemplazo de trabajadores en huelga.

– Más de un 83% de los encuestados concuerda con la afirmación “Para resguardar los derechos de los trabajadores es necesario fortalecer a los sindicatos”, y esta opinión es transversal en los distintos sectores políticos y grupos socioeconómicos.

– “La ampliación de los beneficios sindicales debe ser acordada entre trabajadores y empleadores, según identificación gobierno u oposición”, recibe apoyo contundente: más del 90% está de acuerdo.

– También se registra fuerte acuerdo con el respeto del derecho a huelga. Ante la afirmación “La huelga es un derecho de los trabajadores que debe respetarse”, el acuerdo ronda el 90% y es transversal.

Todo sugiere que, cuando se indaga sobre los contenidos de las transformaciones en marcha –en este caso, la Reforma Laboral–, las reflexiones, necesidades y anhelos ciudadanos que se desprenden de las respuestas son muy diferentes a lo que nos entregan varias de las más conocidas empresas encuestadoras en este rubro. Es cierto, esta ciudadanía cuestiona de forma enérgica la gestión de quienes aparecen como los llamados a llevar las reformas a buen puerto. Pero también estos resultados llaman a parte importante de la elite política y líderes de opinión a tomar en cuenta que una mayoría de la sociedad chilena está requiriendo cambios profundos y expresa su contundente disconformidad con el estado de las cosas en ámbitos relevantes del sistema social, político y económico.