Chile: las actuales incertidumbres de la reforma laboral

Publicado : 17 Agosto, 2015 en Columnas Chile 21, Jaime Ensignia

|por Jaime Ensignia|


El reciente Cónclave de la Nueva Mayoría (1) generó gran expectativa respecto de la carta de navegación que entregaría para el tan mentado “segundo” tiempo del gobierno de Michelle Bachelet. Sin embargo, según lo que han transmitido parte de los mismos asistentes, del encuentro no ha emanado una carta de navegación precisa, ni parecen haberse  desvanecido las incertidumbres de importantes sectores de la elite política,  fundamentalmente, empresariales y del mundo financiero. Prevalece la sensación de que  la gran mayoría de los participantes del cónclave interpretó lo allí expuesto a su manera, y quienes no participaron, también. Y si  hay una ruta a asumir –en el imaginario marítimo- ésta será por los mares más agitados que nos podamos imaginar.

Yendo a contenidos concretos: ¿qué orientación se dio en el Cónclave para una de las reformas más relevantes de este gobierno, el proyecto que apunta a la modernización de las Relaciones Laborales? En su discurso de cláusula del  encuentro, la presidenta Bachelet enunció:

“Vamos a sacar adelante la ley que moderniza las relaciones laborales, equilibrando avances contundentes en la defensa y promoción de los derechos de los trabajadores, como un derecho de huelga efectivo, pero al mismo tiempo, promoviendo el empleo el crecimiento y el emprendimiento, con especial atención a las particularidades de las empresas de menor tamaño”.

Seguramente muchos esperaban más con relación a este debate disparado por la Reforma Laboral, como por ejemplo, que se hubieran precisado las características esenciales de la negociación colectiva: ¿seguirá ésta constreñida a la empresa?, ¿podrá haber negociación interempresas?. O bien que se considere ampliar el rango de la negociación colectiva a la negociación ramal, cuestión medular para emparejar la cancha entre trabajadores y empresarios y, con esto vitalizar el radio de acción del movimiento sindical. O que se señale cómo se hará efectivo el derecho a huelga sin reemplazo, con qué definición de servicios mínimos o servicios esenciales que, según los estándares de la OIT, debe proporcionar el sindicato en caso de huelga efectiva sin reemplazo. Asimismo se esperaba que este cónclave fortaleciese el concepto de titularidad sindical. Hacer ver la necesidad, que los empresarios respetan los derechos de los trabajadores y sus organizaciones, condenando las prácticas anti sindicales, eliminando los artículos de despido indiscriminado 159 y 161 del Código Laboral.

En tanto, los actores político sociales, organizaciones sindicales y gremiales siguen en su activismo por visibilizar sus posturas. En este escenario, es sorprendente las campañas del “terror” como constatan algunos senadores de la Nueva Mayoría por parte de los grandes mega medios escritos, las declaraciones, muchas veces extremadamente destempladas de las más diversas organizaciones empresariales en contra de cualquier cambio sustantivo del actual Código Laboral como las expresadas por el actual presidente de la SOFOFA, Herman von Mühlenbrock, que en palabras de la Ministra Rincón “se ha ofuscado más de la cuenta con la reforma laboral” (2).

Es bueno, recordar una y otra vez, que este proceso de debate y análisis sobre el Proyecto de Ley que Moderniza las Relaciones Laborales ha contado con una participación activa y cuantitativamente importante de actores políticos, sociales, gremiales, académicos y de ONG. Esta posibilidad de participar del debate no existió en el momento en que se promulgó la Ley Laboral de José Piñera en 1979. Debemos hacer memoria que  hubo una dictadura cívico militar que no permitió esto y muchas otros importantes debates, los cuales hipotecaron el futuro del país (como, la reforma previsional, la Constitución de 1980, la privatización de la educación y de la salud, la derogación del Código sanitario 119, que legalizó el aborto terapéutico de 1931 a 1989, el sistema binominal, etc.) y que fueron impuestas a sangre y fuego por el régimen de Pinochet. Sectores empresariales y políticos civiles de la época, no alzaron la voz para oponerse a todas estas profundas transformaciones estructurales que cambiaron radical y sustantivamente la faz de la sociedad chilena. Más bien, de ahí en adelante, estos sectores, particularmente el  empresariado han sido los más beneficiados por estas transformaciones: en este sentido, Chile fue el laboratorio de lo más radical de las políticas neoliberales en el continente.

Qué saldrá de la discusión en el Senado, donde proseguirá el debate de esta reforma, es aún una duda para los actores en juego. ¿Habrá una nueva componenda, tal como lo fue para el despacho de la Reforma Tributaria, el pasado año? o, ¿se impondrá la gradualidad y la moderación política en esta trascendente reforma, tal como la sugieren diversas autoridades de gobierno? Será posible que en una reforma tan controvertida como está, lograr el máximo de “consenso” parlamentario, cuando todos saben, que ese consenso es casi imposible si se quiere sacar adelante una reforma de envergadura que inicie un camino de más largo aliento. Una reforma que busque erradicar definitivamente esa matriz neoliberal del Plan Laboral que rige las relaciones entre capital y trabajo de los últimos 36 años en Chile.

Lo que sería nuevamente frustrante para el mundo del trabajo, es despachar una Reforma Laboral que nuevamente haya sido neutralizada por los intereses empresariales y por aquellos que tanto en la derecha política como en la centro izquierda nunca han estado de acuerdo con cambiar las reglas del juego entre trabajadores y empresarios. No hay que hacer que algo cambia para no cambiar nada.


Nota-.

1-. Este conclave –realizado el lunes 3 de agosto- es convocado por el gobierno de la Presidenta Bachelet para establecer una hoja de ruta tanto para el gobierno como para su coalición política. Participaron de este encuentro, todos los ministros del gobierno, presidentes de los partidos de la Nueva Mayoría, las bancadas parlamentarias de este coalición de gobierno y representantes de las juventudes políticas.

2-. Para más información al respecto del comportamiento empresarial, Ver: La reforma laboral del gobierno de M. Bachelet y la deuda con los trabajadores de Chile, 17, de junio, 2015, www.panoramical.eu.