Desempleo y la rigidez del mercado laboral

Publicado : 28 Mayo, 2009 en Prensa

Muchos de los que proponen medidas para paliar el desempleo dicen que se necesita más “flexibilidad laboral”. Ellos parecen no distinguir entre el nivel de desempleo “estructural” (a lo largo del ciclo económico) y las variaciones del desempleo según el momento del ciclo económico. El aumento del desempleo durante una recesión es inevitable y el principal problema es que los trabajadores pierden el ingreso. Para proteger el ingreso de los trabajadores se necesita un buen seguro de desempleo. El “seguro de cesantía” que tenemos en Chile es insuficiente para cumplir esta función.

La rigidez laboral en Chile, según la OCDE, se debe a: (i) una jornada laboral rígida y (ii) las altas indemnizaciones por años de servicio (IAS). La rigidez de la jornada laboral es un problema real de nuestra economía y para abordarlo se necesitan propuestas razonables. Entre ellas se podría adaptar la jornada y los horarios de trabajo para estudiantes y madres, aceptar la propuesta de Amcham de contratar por un cierto número de horas que se puedan repartir dependiendo de las necesidades de la empresa, etc.

Existe la idea que las IAS son un derecho de todos los que son despedidos. Esto es absolutamente falso. De las personas que pierden su empleo en nuestro país, sólo el 6,4% tiene derecho a cobrar IAS y sólo el 1,5% de los que pierden el empleo logran cobrar algo. Las IAS no afectan directamente la rigidez real del mercado de trabajo, pero generan un problema real: la segmentación del mercado de trabajo.

El problema surge del Código del Trabajo que divide el mercado laboral en trabajadores con distintos tipos de contratos. Para solucionar los problemas estructurales del mercado de trabajo debemos eliminar las distinciones entre contratos de trabajo. Todo el que trabaja como asalariado debiera tener derecho a que le paguen las cotizaciones a su AFP, a su Isapre o Fonasa, y a un seguro de desempleo bien constituido. Así los trabajadores estarían verdaderamente protegidos y los empresarios podrían gozar de una flexibilidad laboral comparable a las de las economías más competitivas del mundo.

Columna extraida del Diario Financiero. Visite el link en internet aquí.