Restricción indefinida de vehículos particulares: oportunidad para vivir mejor

Publicado : 09 Julio, 2015 en Columnas Chile 21, Esteban Rayo

|por Esteban Rayo – Investigador asociado a la Fundación Chile 21|


El 2 de julio se cumplió la décimo segunda preemergencia ambiental en el año. El smog estacionado en nuestra ciudad perjudica –como todos sabemos- la salud de sus habitantes, especialmente niños y adultos mayores. Los días con mayor contaminación se desaconsejan realizar actividades físicas prolongadas; incluyendo los juegos de niños y niñas en los recreos de sus colegios. Los que nos  movilizamos en bicicleta sentimos también la contaminación, incluso algunos han comenzado a usar mascarillas. Para que hablar de la visibilidad, de la desagradable vista que tenemos durante estos meses, la majestuosa blanca montaña que refiere nuestro himno se vuelve un mal chiste.

Esta es sin duda una opinión compartida por mucha gente, el 7 de julio fue publicada la encuesta Imaginacción, que tuvo por tema la contaminación ambiental. Entre los resultados obtenidos, se destaca que un 78,6% de los entrevistados considera la contaminación ambiental como un problema “muy grave”. En un porcentaje similar, un 78,4% estimaba que las medidas para combatir la contaminación han sido “insuficientes. Finalmente, un 89,5% de los encuestados estimó que es necesario medidas más duras para combatir el smog.

¿Qué podemos hacer nosotros ciudadanos y que puede hacer el gobierno para cambiar esto? Este año se está formulando el anteproyecto del nuevo Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) para la Región Metropolitana el cual contendrá las medidas de control de las emisiones directas de material particulado (MP) a ejecutar el próximo año.

Las medidas actualmente vigentes nos son conocidas. Por ejemplo -según se declare una alerta, preemergencia o emergencia ambiental- la restricción del uso de vehículos con y sin sello verde; la prohibición del uso de calefactores a leña o la paralización de fuentes industriales. Luego de las 12 preemergencias acontecidas este año, es notorio que –a pesar de los avances- los controles no son suficientes para descontaminar Santiago. Por estas y otras razones es necesario reclamar a nuestras autoridades que el nuevo PPDA cuente con medidas que aseguren un Santiago sin smog los próximos inviernos.

Por el momento, el nuevo PPDA podría prohibir indefinidamente los calefactores a leña, como lo insinuó el Intendente Claudio Orrego en una entrevista en CNN Chile. Esta es una imprescindible iniciativa, teniendo en cuenta la sorprendente cifra que indica que un 40% de la contaminación proviene de este tipo de fuentes.

El Intendente Orrego va más lejos, según indicó por Radio Cooperativa el jueves 2 de julio, la autoridad se mostró favor –a modo personal- de la restricción indefinida de los vehículos catalíticos. Si bien no existe una propuesta concreta respecto al tema, la medida va en la dirección correcta.

Esta restricción tendría beneficios en distintos ámbitos de nuestra cotidianeidad, el excesivo uso de autos particulares no es sólo responsable de buena parte de la contaminación, sino también un problema para la movilización eficaz en la ciudad: los días con restricción adicional en Santiago, se constató una reducción del 45% en los tiempos de viaje en la capital. ¿Queda claro? Dos pájaros de un tiro.

Sin duda, el principal problema con esta idea es la necesidad de mejorar el transporte público de Santiago. Para que la medida pueda ser aplicable el sistema de transporte debiese incrementar la cantidad de buses, la frecuencia y extensión de los recorridos.  El desafío es grande, pero el incentivo a cambiar aún mayor.