EL BRASIL POLÍTICO: el Partido de los Trabajadores (PT)

Publicado : 07 Julio, 2015 en Columnas Chile 21, Jaime Ensignia

|por Jaime Ensignia|


EL BRASIL POLÍTICO: el Partido de los Trabajadores (PT) y su Congreso de Bahía

 

Escenario actual

No es ninguna sorpresa para nadie que la situación social, política y económica en Brasil es hoy crítica y que la crispación contra la primera mandataria va en aumento. Lo que estaría en juego, por parte de la oposición,  no es sólo la continuidad de la presidenta recién electa Dilma Rousseff, sino también del proceso político de transformaciones iniciado por el presidente Lula y el Partido de los Trabajadores (PT). Ha sido así desde el primer día del inicio del segundo mandato de la presidenta: la campaña de los perdedores y de los poderosos de este país se ha enfocado en crear un clima de inestabilidad y crisis política sobre la base de un problema cierto, el de la corrupción (PETROBRAS) que, sin embargo,  responde a un problema endémico y estructural del sistema político brasileño. Ningún análisis, ni analista serio podría atribuirle al gobierno de Rousseff haber sido el generador de un fenómeno que es de larga data y que en la actualidad pone en jaque la gobernabilidad de la mayor potencia de América Latina. Frente a estas circunstancias, la presidenta ha manifestado, entre otras medidas, la plena voluntad política para atacar a fondo esta incestuosa relación entre dinero y política –que, bien sabemos, no es exclusiva de Brasil-, como también para continuar con el proceso de reformas políticas propuestas en su campaña presidencial. Un dato importante a considerar en este escenario es la brusca caída de adhesión de Rousseff que, según encuestas del mes de abril, rondaría un alarmante  13%.

 

El PT en este nuevo ciclo político

Frente a la difícil situación que atraviesa Brasil, vale la pena detenerse en breves consideraciones históricas. El PT fue creado en febrero de 1980, en un escenario de vacío político organizacional y frente al fracaso de las estrategias de organizaciones de la izquierda radical, de la  izquierda tradicional y de los socialistas de Brasil. Este partido surge, en gran medida, a partir de la irrupción de los movimientos sociales y, centralmente, de lo que se denominó el “novo” sindicalismo del ABC paulista. Su gran líder desde los inicios fue el dirigente sindical metalúrgico Luiz Inacio Lula da Silva. En 2003, en su cuarto intento electoral, Lula llega a la presidencia y es reelegido en el 2006.

En este sentido,  el proyecto transformador iniciado por Lula y su continuación en los casi cuatro gobiernos de esta coalición resultaría herido de gravedad si la oposición logra tener éxito en la petición de destitución de la presidenta. Es necesario constatar que al interior del principal partido de gobierno, el PT, existe un fuerte debate sobre el reciente accionar del gobierno de Dilma, sobre todo lo en que ha significado el nombramiento de los responsables de su marcha económica. Según el analista político brasileño Jean Tible: “Corremos el riesgo de que, si el segundo gobierno de Dilma no logra ejecutar ciertos cambios, se abra un campo propicio para el debilitamiento del PT y de la izquierda, y también, en algún momento, para una crisis política de mayor envergadura” (1).

 

La importancia del Congreso de Bahía

Es éste el escenario político en el que se realizó el V Congreso del PT en la ciudad de Salvador de Bahía, entre los días 11  y 13 de junio.  Según las palabras de Lula al inicio del Congreso “Estamos aquí para mostrar que el PT continúa vivo y muy preparado para nuevos rumbos. Golpeado, sí, pero vivo” (2). O como señalaba el presidente del PT, Rui Falcao “el partido, que es socialista e internacionalista, no está en crisis, y esto lo prueban su 1,74 millón de afiliados activos, a los que se sumarán otros 200 mil que iniciaron los trámites de adhesión” (3). La inauguración de este evento partidario tuvo la presencia de la presidenta Rousseff, quien adelantó su regreso de la Cumbre CELAC-Unión Europea en Bruselas. El objetivo del Congreso era dar respuesta a los desafíos políticos, sociales y de estrategia económica que el partido y el gobierno enfrentan en este segundo mandato de Rousseff. Si bien los líderes máximos del PT tuvieron extremo cuidado para evitar enfrentamientos profundos en cuanto a las políticas de ajuste fiscal desarrolladas por el Ministro de Economía Joaquim Levy, el presidente del PT, Falcao, no omitió su opinión al señalar: “Es inaceptable una política económica que es débil con los fuertes y fuerte con los débiles” (4). El estado de ánimo predominante en el PT previo al congreso era más bien crítico en relación a las orientaciones centrales de la política de ajuste que asumía este segundo mandato de la presidenta Rousseff. Estos recortes, en opinión de diversos especialistas, afectan derechos adquiridos de los trabajadores y el financiamiento de programas sociales, aspectos éstos, importantes para la base de sustentación política y social del actual gobierno (5). Frente a esta atmósfera política crítica que rondaba en este evento partidario, la presidenta Rousseff acentuó: “El PT es un partido preparado para entender que, muchas veces, las circunstancias imponen movimientos tácticos para alcanzar un objetivo más estratégico: la transformación de Brasil en una nación desarrollada y justa” (6).

El congreso evacuó un documento extenso denominado “Carta de Salvador”, como un mensaje de unidad interna, en donde sus acápites centrales puntualizan:

  • Afirmar y reafirmar el apoyo al gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, cuestión sostenida por el ex presidente Lula,
  • La necesidad de conducir la orientación general de la política económica para la implementación de estrategias de impulso del crecimiento,
  • Subrayar la necesidad de ampliar las “políticas sociales”,
  • Rechazar la posibilidad de romper la alianza con el Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) a pesar de los profundos desencuentros políticos de los últimos tiempos,

 

Seguramente quedaron muchas interrogantes sin respuesta en el documento petista,  pero que, sin embargo,  fueron discutidas vehementemente en las plenarias del congreso, como el hacer reformas sustantivas a la organización partidaria; elaborar una matriz política diferente a la actual con el objetivo de enfrentar los desafíos actuales con el objetivo de volver a ser un partido con fuerte raigambre social y política en la ciudadanía brasileña, todo ello en la perspectiva de la candidatura de Lula para las presidenciales del 2018.

 

Notas-.

1-. Ver: Encrucijadas brasileñas: entre protestas, procesos y elecciones, Jean Tible. Revista Nueva Sociedad Nro. 255, enero-febrero de 2015, pág. 34.

2-. Ver: PT busca blindar a Lula ante la ofensiva de oposición de cara a 2018, La Tercera, sábado 13 de junio de 2015, pág. 54.

3-. Ver: El PT de Lula se reagrupa y da la pelea en Bahia, Darío Pignoti, Página 12, 13 de junio de 2015.

4-.Ver: Militantes del partido de Dilma Roussefff critican a Levy, http:p://internacional.elpais.com/internacional/2015/06/13/actualidad/..

5-. Ver: Lula, el lulismo y el congreso del PT, Emir Sader, www.alainet.org

6-. Ídem, ver nota 4.

 

Jaime Ensignia, sociólogo,  Dr. en Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Libre de Berlín, actualmente Director del Programa Internacional de la Fundación Chile 21.