Nueva Constitución y autodeterminación de los pueblos indígenas es abordado en seminario de Chile 21

Publicado : 04 Junio, 2015 en Portada, Prensa


“¿La hora de los derechos? Nueva Constitución y autodeterminación de los pueblos indígenas en Chile”, fue el nombre del seminario organizado por el programa de  Derechos Indígenas de la Fundación Chile 21 y la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, actividad que reunió a una serie de académicos, expertos y dirigentes .
 
En la ocasión, el Decano de Escuela de Derecho de la Universidad de Chile,   Davor Harasic, destacó la importancia del momento que vivimos, señalando que  la creación de una nueva Constitución no es un proyecto más sino que se trata de  un tema fundamental. “La necesidad de incluir lo indígena en la Constitución, plantea desafíos”, dijo.

Agregó que seminarios, como el realizado,  son fundamentales para visibilizar lo indígena.

Por su parte, la directora del Programa de Antropología Jurídica de la casa de estudios, Milka Castro, sostuvo que la nueva Constitución, la participación indígena y el derecho a la autodeterminación, requieren con urgencia el cruce de fronteras. Añadió que el diálogo tiene que ser simétrico entre las partes.

En tanto, el director del Programa de Derechos Indígenas de Chile 21, Salvador Millaleo, resaltó que el papel del centro de pensamiento progresista es ser un agente intermediario entre el mundo del derecho y por otra parte el excluido mundo indígena que “no ha encontrado el espacio en el orden constitucional”. Sostuvo que  permitir un diálogo supone una mayor simetría. “Un proceso constituyente no solo tiene que pensarse como pacto social sino como un pacto social entre pueblos”, comentó.

En el primer panel, denominado Participación indígena y mecanismos de deliberación constitucional, el cientista político José Marimán, planteó la necesidad de que los pueblos indígenas participen del proceso constituyente. Señaló que hay un imperativo moral que obliga a que los pueblos no pueden ser excluidos. “Este imperativo moral en el proceso constituyente implica avanzar en una Constitución que consagre a separar dos ideas enclavadas en los nacionalistas, que tienen que ver con el  Estado-Nación y la idea de Estado y cultura”. Junto a ello, sostuvo, hay un imperativo legal y la relevancia de una nueva Constitución, que es el origen de la autoridad política y social dentro de un Estado. “Si no se reconoce a los pueblos indígenas, nadie está presionado escuchar y aceptar las demandas, en la medida que esa Constitución deje establecido una sociedad plurinacional, es distinto”. No obstante, advirtió que no hay que ilusionarse con lo que se puede obtener, debido a que la Carta Fundamental podría ser la expresión de diferentes grupos y sus demandas.

El abogado y académico Fernando Atria, sostuvo que el tema central es la neutralización. “Lo que ha ocurrido con la forma de participación de pueblos indígenas es un ejemplo de la neutralización política chilena”. Es análogo con lo que ocurrió con la Ley de Amnistía, dijo.

Aucán Huilcamán, del Consejo de todas las Tierras, recalcó que desde el 2007, el sistema intergubernamental de Naciones Unidas arribó a un consenso internacional establecido en la Declaración de Derechos Indígenas, respecto de la libre determinación. Indicó que para transitar a la autodeterminación se requiere voluntad; disponer de un contingente mapuche con capacidad gobernante; un estatuto o Constitución política mapuche; determinar el sistema de gobierno; y el modelo económico que los mapuche quieren instaurar. “Nos vamos a autoconvocar a una asamblea a constituyente mapuche en el mes de octubre del presente año. La asamblea se efectuará al amparo del derecho internacional”, dijo.

En el segundo panel –Autodeterminación, derechos políticos y reconocimiento constitucional- el académico Francisco Zúñiga, se refirió entre otros a las numerosas iniciativas en beneficio de los pueblos indígenas aplicadas a partir del retorno a la democracia. Sostuvo que el principio de plurinacionalidad es compatible con la mantención del Estado. Añadió que si relativizamos el concepto de pueblo se puede afectar al Estado desde el punto de vista de la democracia. Agregó que la distinción entre indígenas, mapuches y chilenos, debería darse en el marco de un único Estado. “No creo que haya espacio para una lectura secesionista en el marco de los derechos colectivos”, comentó.

Por su parte, Isabel Cañet del Partido Wallmapuwen, recalcó el papel que debe jugar la mujer indígena en el proceso, al tiempo que destacó la importancia de los movimientos sociales. Indicó –asimismo- la relevancia de acceder al poder político con el objeto de influir en los cambios que se necesitan “La nueva Constitución es una oportunidad para todos los pueblos que habitan el Estado”. Agregó que la nueva Constitución debe incluir un Estado plurinacional y plurilingüístico, temas electorales, educación y salud, la formulación de políticas sectoriales  y la participación de las mujeres.

En tanto, Richard Caifal de la Corporación Enama, destacó lo que denominó el poder de la movilización, aspecto que “ha sido gravitante en colocar nuestros temas”, dijo. El desafío es amplio para los 10 pueblos que contempla la sociedad chilena. En este sentido destacó la importancia de una nueva  Constitución. Sin embargo dijo que las expectativas son amplias. En este sentido, se refirió al Acuerdo de Imperial, de diciembre de 1989, en el que el gobierno de turno se comprometió entre otros al reconocimiento constitucional y de sus derechos económicos, sociales y culturales.

Cabe consignar que el seminario también abordó la identidad cultural, los derechos colectivos; y los recursos naturales.