Chile 21

Publicado : 17 Abril, 2015 en Carlos Ominami, Columnas Chile 21

|por Carlos Ominami|


LA FUNDACION Chile 21 cumple 20 años. No es poco. La gran mayoría de los centros de pensamiento que venían de antes, o se constituyeron durante este período, ya no existen.

Chile 21 es hoy el centro de pensamiento progresista más consolidado y reconocido del país. La solidez de sus contribuciones y su capacidad de convocatoria son valorados nacional e internacionalmente. Chile 21 ocupa una destacada posición en los rankings internacionales correspondientes. La lista de figuras internacionales que han pasado por Chile 21 es interminable (incluye presidentes, primeros ministros y premios Nobel). 

Chile 21 es miembro activo de redes internacionales junto a otras prestigiosas fundaciones progresistas como la Friedrich Ebert Stiftung de Alemania, Jean Jaurès de Francia o Perseu Abramo de Brasil.

Es bien conocido el trabajo que realizó Chile 21 -desde su creación en 1994- en la preparación del proyecto político que culminó en la elección de Ricardo Lagos. No es un detalle que haya sido desde Chile21 que éste saliera para asumir la Presidencia de Chile. Muchas de las ideas que alimentaron su campaña y su acción gubernamental fueron el resultado del trabajo que se desarrolló en la Fundación durante esos años.

Chile 21 jugó también un papel relevante en las definiciones programáticas del primer gobierno de Michelle Bachelet. La  protección social -concepto clave de su acción gubernamental- fue una contribución que resultó en medida muy importante de los trabajos realizados por la fundación durante esos años.

Durante el gobierno del Presidente Piñera, Chile 21 participó de diferentes iniciativas de carácter nacional. Especialmente reconocido fue el Diálogo chileno peruano: Pensando el futuro. En un momento delicado para ambos países, éste contribuyó a crear un clima que permitió que el diferendo se mantuviera en la vía jurídica, que las fuerzas políticas de uno y otro lado se comprometieran a respetar el veredicto y que surgiera una agenda de futuro en torno a la cual conducir las relaciones entre ambas naciones.

Asimismo, desde el 2010 Chile 21 orientó su trabajo en torno a cuestiones que terminaron siendo esenciales en las definiciones programáticas del actual gobierno. Este es el caso de la reforma tributaria, la necesidad de una nueva Constitución y de una rearticulación de fuerzas capaces de superar la antigua Concertación.

Chile 21 se inscribe de manera explícita en el campo de las fuerzas progresistas. Lo hace en un plano de total autonomía de los gobiernos y de los partidos políticos. No recibe ningún tipo de subsidio público, y por tanto, su existencia depende de manera decisiva del financiamiento privado. Sin él, Chile 21 no podría existir.

Chile 21 no participa como institución de campañas políticas y no ejerce actividad de lobby o gestión de intereses privados. Las opiniones institucionales de la fundación, así como de sus miembros, son autónomas y no responden a los intereses específicos de sus suscriptores. Y ellos lo saben. La autonomía para actuar de acuerdo a convicciones es su principal activo y lo defenderá a brazo partido.