Exposición de presidente de Chile 21 abrió ciclo en embajada de nuestro país en Francia

Publicado : 04 Marzo, 2015 en Portada, Prensa


Un completo análisis de la coyuntura, política, social y económica del país, realizó el presidente ejecutivo de la Fundación Chile 21, Carlos Ominami, en la Embajada de nuestro país en la ciudad de Paris.

“Fue bien honorífico dar inicio a un ciclo de debates que se están realizando en la embajada de Chile, a instancias del embajador Patricio Hales. La idea es que la representación deje de ser un sitio puramente protocolar para transformarse también en un lugar donde pueden participar personas de diverso interés, vinculadas con Chile pero también con América Latina”, dijo Ominami.

En la actividad estuvieron presentes –entre otros intelectuales- el sociólogo Alain Tourain, el ex embajador de Francia en Cuba, Jean Mendelson; y el ex embajador en Chile, Alain Le Gourrierec.

Carlos Ominami analizó en el encuentro el proceso de reformas estructurales en nuestro país. En este sentido planteó que la idea del nuevo ciclo también se intentó durante la administración del Presidente Lagos, cuando se trató de hacer el primer gobierno del Siglo 21 más que el tercero de la Concertación; y que la propia Presidenta Bachelet -en su primer gobierno- intentó llevar a cabo una administración ciudadana que finalmente no prosperó.

Durante la exposición agregó que las reformas estructurales generaban resistencia en algunos grupos, tal como sucedió con las reformas fiscal y la educacional, y que “se encontraron con distintos obstáculos que tienen que ver con la fuerza que tiene el comportamiento individual en la sociedad chilena”. “De todas maneras esta última reforma fue aprobada, lo que otorga credibilidad a la acción del gobierno”, enfatizó.

Añadió que se está viviendo una situación delicada con una fuerte deslegitimación del cuadro político, aspecto que es complejo en una democracia joven como la chilena. “Terminé mi presentación diciendo que hay tres tipos de salidas posibles”. Una conservadora, que es la renuncia al nuevo ciclo; el riesgo que supone una opción populista; y una tercera, “una salida que signifique sacar adelante un conjunto de  regulaciones  que definitivamente construyan una  Muralla China entre la política y los negocios”. En este escenario, “una reforma tributaria que muestre que es una iniciativa que fortalezca la capacidad del Estado para financiar políticas sociales más amplias, que pueda haber cierta reactivación económica y que quizás la Presidenta pudiera tomar una iniciativa mayor, del tipo de un plebiscito, de ir a una reforma a la Constitución, para que la gente finalmente resuelva sobre si quiere o no una nueva Constitución”. Añadió que este sería una manera de iniciar un proceso de relegitimación de la política, “que es una necesidad fundamental del país”.