Caso Penta: ¡No es momento de acuerdos!

Publicado : 15 Enero, 2015 en Columnas Chile 21, Gloria de la Fuente

|por Gloria de la Fuente|


El sistema político chileno pasa por un momento complejo. Si bien las responsabilidades respecto a las irregularidades en el financiamiento de las campañas y el presunto fraude al fisco afectan principalmente a actores relevantes de la UDI, es el conjunto de la democracia la que pierde cuando ocurren estas situaciones, más aun cuando hace ya tiempo la confianza en las instituciones políticas venía a la baja de manera acelerada.

Frente a este descrédito, es importante que el mundo político dé una señal contundente porque la solidez de la democracia que tanto costó construir depende de ello. Por eso no parece razonable que siquiera se piense en un gran acuerdo nacional para intentar salir del paso como ocurriera en enero de 2003 con el caso Mop- Gate, donde la derecha y el gobierno sellaron un pacto que se transformó en una agenda de reformas para la calidad de la democracia y la modernización de Estado que, entre otras cosas, dio origen a la actual y cuestionada legislación sobre financiamiento de la política. Dos razones sostienen aquello.

En primer lugar, cuando en el 2003 se produjo el acuerdo,  la justicia había avanzado su trabajo al punto que estaban acotadas algunas de las responsabilidades y se había dictado prisión preventiva para algunos inculpados. Hoy la investigación apenas comienza y parece más que razonable no dar señales equivocadas cuando es necesario que el poder judicial haga su tarea y juzgue sin presiones y de acuerdo a los antecedentes recopilados.

En segundo lugar, no parece razonable impulsar un gran acuerdo nacional porque, a diferencia de 2003, estos gestos sobre materias de alto interés público parecen más arreglos a la medida de los afectados que cuestiones relevantes para el colectivo. Y, cómo no, si muchos ciudadanos recordarán que en la última década y en más de una oportunidad el mundo político ha llegado a consensos y ha levantado las manos en señal de triunfo, para luego terminar con una de las protagonistas destituida mediante acusación constitucional, como fue por ejemplo, con el acuerdo en materia de educación en la pasada administración de la Presidenta Bachelet.

En tal sentido, parece muy razonable persistir en la vía legislativa para ir rompiendo aquellos aspectos de la institucionalidad que han hecho posible que sucedan cuestiones graves como el caso Penta. El proyecto de ley sobre financiamiento de la política y transparencia de la democracia actualmente en discusión, aunque precisa modificaciones importantes, es una buena noticia que, junto al cambio del sistema electoral y otra serie de reformas, contribuirán a abrir las ventanas al sistema político y mejorar la democracia. Es preciso poner ahora en discusión la iniciativa para que los actores en el parlamento develen sus posiciones. ¡No es hora de grandes acuerdos, es hora de interpelar a todos los sectores y actores políticos para que pongan sus votos y argumentos en el Congreso!

El tráfico de influencias, el conflicto de interés, los acuerdos en espacios distintos a las instituciones de la democracia (la “cocina”), etc. Son vulneraciones a la igualdad política que es principio de la democracia y requieren ser erradicados de raíz.