Shock de la democratización

Publicado : 09 Noviembre, 2014 en Columnas Chile 21, Eugenio Rivera

|por Eugenio Rivera|


“CUESTA escuchar una buena melodía en un ambiente con tantos ruidos”, decía el presidente de la Sofofa. Sin quererlo, describió la situación incómoda que se genera cuando una mayoría democrática exige tener el mismo derecho a participar en la conducción de una sociedad que por mucho tiempo ha valorizado sólo un sector social: el gran empresariado. Es molesta la incorporación a una discusión entre pocos, de otros grupos sociales y otras visiones.

La afirmación recurrente de que las reformas han generado incertidumbre y un clima antiempresarial no se sostiene. Haciendo abstracción de los sectores más conservadores de la opinión pública internacional, en el mundo se observa con atención el proceso de cambios iniciado en el país, que puede ser señero para otros países. Además, la desaceleración económica -tanto en Chile como en la mayoría de los países- es más acentuada de lo esperado.

Le ha costado al empresariado, y a políticos de la Nueva Mayoría, entender que si bien en los últimos 24 años ha habido avances, son numerosos los problemas que el modelo vigente no ha logrado superar. La defensa de sus intereses corporativos impide que se pregunte sobre las causas que explican el estancamiento de la productividad de la economía, la persistente dependencia del cobre,  la lejanía de nuestras exportaciones respecto de los sectores más dinámicos de economía internacional, la precariedad de la investigación científica y tecnológica, y de que la Pyme no logre constituirse en un sector relevante de la economía nacional. Todo esto sin siquiera mencionar los problemas de la alta desigualdad de la distribución de ingresos y la mala calidad de la educación. Esta falta de espíritu crítico, asociado a un espíritu ochentero en materias económicas, conduce a que el empresariado se inhabilite para asumir el desafío de la construcción de una economía más dinámica y una sociedad más justa, transformándose en un gran agitador de masas, cuestión que explica en buena medida el ambiente de incertidumbre que se dice, existe.

El análisis del clima existente resulta incompleto si no se analiza la conducción política del gobierno y de la Nueva Mayoría. Tres fueron los compromisos de reforma de la Presidenta. Ello no es poco. No  obstante, las dificultades que enfrenta el país están asociadas a los principios articuladores del funcionamiento de la economía y la sociedad. El principio por el cual cada uno recibe la educación que puede pagar, es el mismo que orienta el sistema de salud, la previsión, el uso del agua y los derechos sindicales, entre otros. De ahí que se genera una dinámica de cambios que resulta indispensable para superar los problemas del país. Esta situación plantea demandas excepcionales a la conducción política para  explicitar el diagnóstico que los fundamenta y debatir con argumentos de fondo las críticas opositoras. 

Como ha señalado Vivian Schmidt, el discurso ejerce una influencia causal sobre los cambios políticos, pues sirve para superar intereses afianzados y obstáculos institucionales, al alterar las percepciones respecto de los intereses afectados y mostrar nuevos derroteros institucionales.