"El trabajo decente no se ha logrado establecer como un valor dentro de la globalización"

Publicado : 08 Abril, 2009 en Portada

SANTIAGO.-

“El trabajo decente es una tarea de gran importancia, pero sometida a grandes tensiones porque lo que  aumentará a corto plazo en el mundo es la desocupación y la precariedad”, dijo el senador Carlos Ominami en el panel en que participó en el Global Progressive Forum, realizado en Bruselas, Bélgica. El evento reunió a personeros del mundo político, intelectual, económico y laboral de todo el mundo, de la talla del ex Presidente norteamericano Bill Clinton.

En la ocasión, el senador  advirtió que ya se han perdido 50 millones de puestos de trabajo, y mientras no intervengan las propuestas acordadas en el G 20, continuarán perdiéndose. “El tema clave es que el trabajo decente no se ha logrado establecer como un valor dentro de la globalización. Lo que  hoy se ha establecido como un valor es  la estabilidad financiera. Ni la equidad ni el trabajo decente son valores que están puestos en el centro de las preocupaciones  de los procesos de globalización. Mientras esto no ocurra será difícil que tengamos grandes avances”, recalcó Carlos Ominami.

“Yo soy partidario de una redefinición de una política macroeconómica, que establezca un ancla de empleo, así como existe un ancla de inflación. Un cambio fundamental es la superación de la institucionalidad económica,  monopolizada por los bancos centrales y los ministerios de hacienda”, dijo el senador.

El parlamentario socialista suscribió la declaración por “una nueva mundialización y cambio progresista”, documento que busca poner a las personas en  el primer lugar de las prioridades. Añadió que se propone un acuerdo mundial y se establece la necesidad de evitar el comportamiento aislacionista de los países, al tiempo que se valoran los avances de la reunión del G20. Sin embargo, dijo Ominami,  hay que tener cuidado con una cierta euforia, porque son  acuerdos que van a tomar tiempo  en ponerse en práctica. “No se saben los detalles  de su materialización; hay temas que quedaron en la nebulosa, como el futuro de la ronda de Doha en materia comercial. De todas maneras, será una gran tarea en los próximos meses, hacer un seguimiento acabado de lo que estén desarrollando los distintos países del G20, particularmente cómo operan en el mecanismo de transferencia hacia el Fondo Monetario Internacional”, dijo.

Respecto al G 20, Ominami  dijo que no deja de ser preocupante la mención  de Chile en la lista gris de países que no colaboran suficientemente con los reguladores en materia de transparencia financiera. “Sigue amparando un secreto bancario, que muchas veces se presta para amparar el lavado de dinero, y de ese punto de vista, Chile tiene que tomar determinaciones muy drásticas para salir de esa lista muy poco honrosa de los países sujetos a dudas”, agregó.