Ominami: "Presidenciables deben abordar tema previsional"

Publicado : 12 Marzo, 2009 en Portada

“Me parece que uno de los temas centrales que debieran responder los candidatos a la Presidencia de la República es cómo ayudar a sobrellevar las pérdidas en que han incurrido muchos chilenos, que prácticamente tienen la imposibilidad de jubilarse y cómo darle al país un verdadero sistema de seguridad social”, planteó el presidente honorario de la Fundación Chile 21, senador Carlos Ominami, en el contexto del Seminario Internacional “Seguridad Social, Previsión Pública con Garantía Estatal”, organizado por la CUT y la Fundación Friedrich Ebert.

El parlamentario participó en el panel denominado “Hacia un Sistema Previsional basado en la Seguridad Social”. En la ocasión sostuvo que existen una serie de condiciones básicas que deben cumplirse en un buen sistema de pensiones: máxima cobertura; alta tasa de reemplazo; equidad en los beneficios con respecto al esfuerzo, y sustentabilidad.

Agregó que en el actual sistema previsional existen siete pecados capitales: la baja cobertura, ya que el 40% de la población está fuera del sistema;  la baja tasa de reemplazo, ya que más del 50% de las personas no alcanzan a cotizar para garantizar su pensión mínima; se trata de un sistema caro, debido a que los costos de administración están en torno al 25%; un alto costo fiscal, ya que 8 de cada 10 personas son todavía pagadas por el sistema público, entre otros. Se trata de un sistema machista, ya que de 10 mujeres, entre 7 y 8, están fuera del sistema previsional o no van a alcanzar a tener la pensión mínima;  hay una escasa competencia, ya que quedan sólo 5 administradoras de más de 15 que existían al inicio;  y el séptimo pecado, el factor adicional de concentración económica existente.

Ominami también se refirió a la reforma del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet. Al respecto, dijo que lo esencial era el fortalecimiento del pilar solidario, con una pensión básica solidaria de $ 75 mil para el 60% más pobre; y un aporte previsional solidario hasta rentas de $255.000.

El parlamentario se refirió a los efectos de la crisis en el sistema. Sostuvo que las pérdidas, a partir de julio del 2007, alcanzaron a más de US$ 30 mil millones, concentradas principalmente en los fondos A, B y C. Dijo que existió una grave falta  de regulación en la crisis, ya que entre julio y diciembre del 2007, cuando se generaron los primeros síntomas de la crisis, aumentó en 19,7% el número de afiliados en el fondo A, entre otros.

El parlamentario socialista planteó un decálogo para un nuevo sistema previsional, el que debe incluir: una recaudación centralizada; pluralismo y competencia en inversiones; un principio de solidaridad intergeneracional; la prohibición estricta para la inversión de recursos en activos riesgosos; la prohibición –también- de fundirlos en los fondos generales de la nación y utilizarlos para propósitos distintos de la seguridad social.

Por otra parte, debe contemplar un sistema tripartito de control y vigilancia, con una importante participación de los usuarios; una garantía pública de beneficios; un aporte patronal, hoy inexistente;  un seguro estatal de invalidez y muerte; y un bono de auxilio por pérdidas irreparables para mayores de 55 años.