El acuerdo tributario

Publicado : 17 Julio, 2014 en Columnas Chile 21, Eugenio Rivera

|por Eugenio Rivera|


CONTRASTA el éxito que representa el acuerdo tributario para el proyecto de cambios de la Nueva Mayoría y sus primeros efectos políticos. Se logra una recaudación de tres puntos del producto; se eleva la participación de los impuestos directos en la recaudación tributaria total y se termina con el FUT, transitando a un sistema con dos opciones que con características distintas pasa de una tributación sobre utilidades retiradas a utilidades devengadas.

Es, sin duda, una gran victoria para la coalición gobernante. Más aún, el proyecto termina con una visión hegemónica de los tributos para la cual éstos son siempre negativos para el crecimiento económico. El carácter pro pyme del acuerdo es también una señal del nuevo rol que se le asigna a este sector.

Con todo lo positivo que implica ampliar el régimen tributario basado en la renta presunta y otros beneficios tributarios, es cierto que ello genera nuevas posibilidades de elusión y evasión para las pymes y las grandes empresas que pueden sentirse incentivadas a hacer uso ilegítimo de estos beneficios. Algunos afirman que fue erróneo incorporar medidas pro pyme, pues favorecerlas más que a las grandes empresas genera impactos adversos sobre el crecimiento y la calidad de vida, ya que es la mayor o menor presencia de grandes empresas lo que explica las diferencias de productividad. Se trata de una visión estática y que, en definitiva, no toma en cuenta que Microsoft, por ejemplo, fue alguna vez una pyme.

Es por ello que de lo que se trata es que las indicaciones que presente el Ministerio de Hacienda entreguen al SII los instrumentos necesarios para evitar los eventuales abusos.

La gran debilidad del acuerdo y que debe mejorarse es que si bien se mantiene la norma general antielusión, ella no aparece como facultad del SII, sino de los tribunales, lo que mellará la utilidad del instrumento. Por ello, es clave que las indicaciones dejen claro que la intervención previa de los tribunales sea expedita y sólo para autorizar la investigación por parte del SII, para que luego, si el afectado lo tiene a bien, pueda reclamar la decisión administrativa frente a los tribunales.

El acuerdo ha dejado en evidencia una vez más la precaria situación de la derecha. Presentar como victoria la principal reforma tributaria de los últimos 30 años es un chiste. Se trata de una derrota ideológica. Más aún, la aceptación relativamente rápida de la reforma por parte del empresariado deja en evidencia que este sector empieza aceptar que debe evolucionar desde modalidades muy marcadas por el rentismo hacia el desarrollo de emprendedores dinámicos e innovadores, cuya ausencia explica las grandes diferencias entre el crecimiento chileno y el de los tigres del Asia.

Desde el punto de vista de la Nueva Mayoría, el debate posacuerdo ha dejado en evidencia la necesidad de fortalecer la conducción política de las reformas. Por otra parte, la izquierda de la Nueva Mayoría y la que se ubica fuera de ella no ha logrado articular un discurso político y técnico que permita empujar con mayor éxito las aristas más progresistas del programa gubernamental. Eso contrasta con el amplio despliegue de los sectores más reacios al programa de reforma.