Reforma al binominal y ley de cuotas: La fórmula del Ejecutivo para fomentar la participación femenina

Publicado : 14 Julio, 2014 en Prensa

|por Pablo Cádiz y Rosario Alvarez — La Tercera|


Pese a que las mujeres representan más de la mitad de la población en Chile -51,37%- su representación en el Congreso es de apenas un 15,83% en la Cámara de Diputados y un 15,79% en el Senado.

Se trata de una cifra muy por debajo del promedio en América Latina, de un 24%, y de los países de la OCDE que se cifra en un 25%. La presencia de mujeres en la Cámara Baja, por ejemplo, es muy inferior a países vecinos como Argentina y Ecuador. ¿El denominador común?: Ambos estados cuentan con una ley de cuotas que exige a los partidos políticos un mínimo de postulantes de sexo femenino.

 

 

Create Infographics

Tal como señala el informe del PNUD “Auditoría a la democracia” a lo largo del siglo XX las mujeres han ido “conquistando espacios en la esfera pública”. En 1949 se logró el derecho a voto, para que luego, en 1951, la abogada radical Inés Enríquez Frodden (en la foto) se transformara en la primera mujer en llegar al parlamento, en un proceso de elecciones complementarias. La llegada de la primera mujer al Senado se produjo en 1953, cuando María de la Cruz Toledo llegó a reemplazar al recientemente electo presidente Carlos Ibáñez del Campo.

Desde el retorno a la democracia y el debut del sistema electoral binominal la presencia de mujeres en el parlamento ha tenido avances, aunque moderados. Mientras en 1999 el porcentaje de senadoras era de un 2,6%, con dos escaños, a 2010 la cifra ya se había elevado a un 13,1%, con cinco representantes. Esto pese a que practicamente más de la mitad de los electores pertenecen al sexo femenino.

Esta sub representación de las mujeres en el poder legislativo se ha mantenido invariable desde el retorno a la democracia y el debut del sistema electoral binominal en Chile como se aprecia en el siguiente gráfico.

Create Infographics

Es en este contexto que el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet ingresó una indicación al proyecto de reforma al sistema electoral para establecer que los partidos políticos no podrán tener más de un 60% de candidatos del mismo sexo, sean hombres o mujeres. El no cumplir con esta condición podría dejar sin efecto la inscripción del pacto o asociación con candidaturas independientes.

Junto con esto, el proyecto de reforma al sistema binominal establece un estímulo económico por cada mujer que resulte electa, con un máximo de 500 UF (300 UF para la candidata y 200 para el partido. O sea, 7 y 5 millones, respectivamente). Según ha explicado el gobierno, la medida busca que los partidos busquen candidatas con altas posibilidades de ganar y no sólo para cumplir la ley. Esta última indicación se votará el próximo martes en la comisión de Constitución, legislación y justicia de la Cámara.

Para preparar la votación, la ministra de la Segpres, Ximena Rincón, se reunirá mañana con su par del Sernam, Claudia Pascual, y el presidente de la comisión, Ricardo Rincón, para trabajar modificaciones a este artículo.

La idea del Ejecutivo es que el incentivo no se entienda como un bono, sino más bien como un mayor reembolso a los gastos de campaña que realicen las candidatas. Una de las opciones es que la bonificación aplique tanto para candidatas electas como no electas.

Gloria de la Fuente, directora del programa de Calidad de la Política de la fundación Chile 21, sostiene que “cualquier tipo de mecanismo que pueda promover la participación me parece bien. Me parece que hablar de un bono no es adecuado, sino de incentivos, pero para todas las mujeres, no solo las que resultan electas, porque las que mujeres terminan endeudándose y al final del periodo si es que no logran ser electas terminan con déficit gigantesco. Me parece que debiera ser a todo evento”.

Según el informe “Reforma al Sistema electoral binominal. Análisis, simulaciones y actores” del Observatorio Político electoral de la UDP- desde donde se obtuvieron los datos para la infografía antes publicada- se señala que si bien la cantidad de candidatos hombres es altamente superior que la de mujeres, en materia de elegibilidad “la brecha disminuye sustantivamente. Mientras un 30,2% de los hombres logra ser electo, las mujeres alcanzan un 22,2%. Es decir una brecha de 10 puntos”.

“Si bien existen altas barreras de entrada para la inclusión de mujeres en las plantillas de candidatos, todo indica que, en igualdad de condiciones, podrían ser tan competitivas como los hombres. En tal sentido, la reforma resuelve bien el problema al establecer una cuota del 40%”, sostiene el informe.

En tanto, la Unión Interparlamentaria señala  en su informe “Las mujeres en el parlamento” del año 2013 que, a partir de los resultados de las elecciones parlamentarias realizada ese año en diversos lugares del mundo, “la lección aprendida vuelve a confirmar que las cuotas deben ser ambiciosas, estar detalladas e incluir mecanismos de aplicación si se desea que tenga algún impacto”.

La clave consiste en aplicar mecanismos que permitan situar a las mujeres en las listas electorales en posiciones con opción a obtener un escaño. Aqui de nuevo, la aplicación de medidas y las penalizaciones por falta de cumplimiento, como la descalificación de las listas, las multas económicas o la pérdida de financiación pública marcan la diferencia”, se lee.

LEY DE CUOTAS: ¿RIESGO DE LETRA MUERTA?

La reforma al sistema electoral binominal establece que la ley de cuotas no aplicará en el caso de los pactos que elijan a sus candidatos a través de primarias.

Ante esto, analistas comenzaron a advertir sobre la posibilidad de que los partidos prefieran realizar primarias en lugar de elegir a sus candidatos bajo la regla del 60/40.

Uno de ellos fue Kenneth Bunker,  cientista político y candidato a doctor en Ciencia Política de la London School of Economics, quien señaló en los días previos que “van a aumentar el nivel de primarias porque van a querer posicionar a los mejores candidatos. Entonces creo que eso va a ser entretenido ver cómo los partidos deciden hacer primarias al final van a aumentar la competencia pero van a tratar de obviar la ley de cuotas de manera informal”.

Gloria de la Fuente, en tanto, señalaba que “me parece que hay que incorporar la cuota no solo a la elección de parlamentarios, sino que también a la elección primaria, porque si no es muy probable que los partidos quieran hacer trampa y finalmente resolver mediante primarias este mecanismo, y finalmente queda sin efecto una ley que puede ser muy importante para promover la participación política de las mujeres”.

Ante estas dudas, la ministra de la Segpres, Ximena Rincón, anunció el jueves que el gobierno promoverá además de la reforma al sistema electoral, una modificación a la ley de primarias, con el objeto de adecuar esta última normativa al criterio.

“El problema es que si todos se ponen de acuerdo y hay primarias en todos lados, y no hay espacio para la mujer, la ley como está vale cero. Entonces el compromiso es que se modifique la ley de primarias, porque si nosotras no exigimos la cuota en la ley de primarias, entonces la ley se podría convertir en letra muerta”, dijo la ministra Rincón durante un foro sobre la ley de cuotas.

Sobre este punto, De la Fuente destaca el anuncio porque “nuestra única experiencia en torno a primarias cuando se ocupó la legislación que existe la participación de las mujeres fue muy baja”.

 

¿ES SUFICIENTE LA LEY DE CUOTAS?

Si bien los analistas consultados coinciden en que la reforma permitirá fomentar la participación y, eventualmente, el porcentaje de escaños femeninos en el Congreso, sostiene que las medidas no son suficientes.

Gloria de la Fuente señala que la ley de cuotas “un avance tremendo, pero no suficiente, porque creo que solamente dar la posibilidad de generar incentivos para que las mujeres lleven candidatas mujeres no es suficiente para que las mujeres tengan mayor representación en la política”.

El parlamento no es la única instancia donde están las mujeres en la política, también están las directivas de los partidos, los gobiernos locales, los municipios. Tenemos nosotros bajos porcentajes de representación femenina en muchos espacios, pero no solo en el parlamento. En el parlamento es más evidente porque es un poder que tiene más visibilidad”.

En tanto, Williams Valenzuela, experto en derecho constitucional y director de la escuela de Derecho de la U. Mayor,  señala que “si bien la participación como candidatas mujeres a elecciones es menor que los hombres, habría que buscar otro incentivo o alternativas que permitieran que las mujeres puedan participar, porque una ley de cuota va a obligar a que participen mujeres, va a obligar a que los partidos tengan que llevar mujeres, pero ¿tu crees que esas mujeres van a ser personas que realmente quieran participar o van a hacer a lo mejor las señoras de los parlamentarios actuales solamente?.